viernes, 15 de diciembre de 2017

¡Sácalos De Las Aulas! Marca Personal Para Académicos





Este año, tuve el honor de recibir una invitación, a ser ponente en el XII congreso Latinoamericano de Diseño, y al VIII Congreso Latinoamericano de Enseñanza del Diseño que, se dio lugar en la Universidad de Palermo, en el mes de julio en la Argentina. Aparte de haber sido una inolvidable experiencia por las personas que conocí, por cómo se comportaron los organizadores conmigo, las vivencias que tuve, los momentos que reviví, quedo el deseo y la propuesta de intentar desarrollar un proyecto especializado para la academia. Debo hacer honor a la verdad y decir que, aunque yo tenía en mente el desarrollar un producto que impulsará mi sueño de la - Democratización del Conocimiento – quien le puso la frutilla que le faltaba al postre, fue Jorge Ramos de la Universidad de Corrientes (Argentina), quien había quedado muy impactado, con mi manera revolucionaría de ver la educación para estas nuevas generaciones, y me retó a hacer un proyecto en conjunto para presentar al gobierno de dicha nación. La investigación y prototipado del producto ha evolucionado de manera exitosa y con base en este aspecto, hoy quiero compartir un poco del mismo, esperando que más universidades y entidades educativas, se sumen a nuestra idea y por fin llevemos equidad, conocimiento y desarrollo a todos sin colocar fronteras o exclusión alguna.


Pensando en innovación, partimos desde el problema, que he mencionado en numerosas ocasiones en escritos, conferencias, entrevistas en medios y debates en general, donde comento que la academia no puede ir en contravía al mundo real, donde cada vez más las personas compran el conocimiento de los referentes de un área y no sus títulos universitarios, planos e inertes. Adicionalmente que, el mundo no puede darse el lujo de desperdiciar tanto talento, investigaciones, recursos, para almacenarlos en extensas tesis a las que pocas personas se animen a consultar. De poco sirve un Google Académico, que no es el más amigable para entender o plataformas costosísimas como “Web Of Science” sino están al servicio de simples mortales.


Bueno, pero como el fundamento de la innovación no es ver problemas, sino formular soluciones, entonces te voy a contar a grandes rasgos, de que se trata “¡Sácalos De Las Aulas!”. Empiezo por decir que, es un programa diseñado para entidades educativas y referentes académicos; que pretende ser el puente entre ellos y los entes públicos o privados, para desarrollar en conjunto proyectos que promuevan la investigación y con base en la misma, la solución a necesidades de la sociedad en general. De igual forma es buscar que los decentes, decanos, directores, etc., de las universidades, se sienten y trabajen de la mano con el mundo empresarial y gubernamental, con el fin de demostrar que lo ellos enseñan dentro de las aulas, han salido y que con su dirección, lo han probado de manera efectiva en el día a día. Con base en lo anterior, te voy a describir algunas acciones y beneficios que pretendemos poder conseguir con este nuevo producto:


-      Buscamos que aquellas personas que toman el camino de la marca personal académica, estudien por aprender, crecer y ayudar a crecer a los demás, por difundir conocimiento que es el único recurso que crece cuando se comparte, y lo más importante, que quieren dejar un legado y no simplemente ser llamados “doctores”.


-      Que las entidades de educación, les den el reconocimiento, recursos, trato y retribución económica, a aquellos genios que tienen dentro de sus instalaciones. El reto será convertirles en rock star, pero con unas habilidades blandas de primer nivel, ética sin mancha, imagen exterior distinguida, autentica, y con la consigna de enseñarles a trabajar en equipo y no solo en grupo. Esto les permitirá pasar de las acreditaciones de “alta calidad” que le brindan sus amigos; al reconocimiento, posicionamiento de marca y diferenciación de su competencia que, les llevará muchos más estudiantes con deseos de inscribirse, y personal docente mucho más calificado, por el honor de ser parte de algo grande, convirtiéndolos como valor agregado en marca empleador. piénsalo realmente, los chicos de hoy, quieren estudiar con personas que admiren y no con acreditaciones de papel.


-      Es indudable que las normas APA, hacen que, los escritos tengan un orden, se hagan más entendibles y hasta científicos, pero no dejemos desaprovechar millones de contenidos de altísima calidad, simplemente porque no cumplen dicha norma o cualquiera que se le parezca, y que sería más inteligente integrar equipos interdisciplinarios que adecuen el material a la norma, y así, poder potenciar al máximo sus resultados.


-      Con base en lo anterior, las redes sociales corporativas de los entes académicos, deben pasar de ser canales básicos de promoción de llamativas piezas de diseño, que invitan simplemente a pagar para entrar al claustro, o respuestas automáticas para que cuando las personas se quejen por algo, sepan que, deben llamar a un conmutador x; sino que por el contrario, deben ser el escenario de difusión del día a día de esos rock star que hablamos dos párrafos atrás, contar de sus escritos, o lo de sus pupilos estudiantes, las actividades que desarrollan tanto académicas, como lúdicas, deportivas y por qué no, algunas personales.


-      Que aquellos profesionales que, toman la decisión de estudiar doctorados, los enfoquen en proyectos que impacten a nuestro mundo, en el campo que sea, pero que en realidad dejen huella. No podemos seguir dándonos el lujo de seguir haciendo investigaciones estériles, como por ejemplo, para analizar - ¿Por qué no llueve para arriba? – simplemente para agregar una nueva distinción a la hoja de vida o curriculum vitae.  


-      En los planes de internacionalización y de ayudan interna con otras entidades, se brinden más presupuestos para investigar y trasmitir conocimientos, pero siendo incluyentes y dejando de lado la sectorización que ahora se hace, muy similar a los estratos sociales. ¿Quieren enseñar? Entonces háganlo desde el ejemplo, lleguen a poblaciones donde no esté su mercado objetivo, hagan alianzas con otros entes académicos que no tengan la infraestructura que ellos si pueden tener, denles una mano y ayúdeles a crecer. eso será estratégico, impactante, innovador, competitivo y forjador de un nuevo mundo.


Para cerrar quiero dedicar este blog y nuevo proyecto, a la inspiradora del mismo, decana de psicología de una universidad en Colombia, con quien hemos tenido intensos debates, defendiendo cada uno su postura y pensamientos, con quien pudimos construir un consenso para integral la academia con el mundo empresarial, mi primer marca personal académica, y lo más importante, quien se adueñó de mi corazón hace poco más de cuatro años atrás, y que es mi esposa, para vos Carolina Victoria está dedicado este nuevo sueño de transformación.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
Facebook: /HectorJimenez.net
Youtube: MarcaHectorJimenez

@sowhatcolombia

jueves, 30 de noviembre de 2017

¿Cuánto cuesta tu trabajo?





Determinar el precio de un producto va más allá de aplicar una fórmula matemática. Recuerdo hace varios años atrás, cuando en la universidad me enseñaban que, para definir dicho valor, simplemente tenía que saber el costo del producto, y definir la rentabilidad. Para el tema de la medición de los costos, también me enseñaron un gran sinnúmero de ecuaciones, que, si se las quiero repetir, tanto usted como yo, nos vamos a dormir el día de hoy.  No con esto, estoy insinuando que no sea vital conocer tus costos, inventarios, rentabilidad, en realidad todas y cada una de las variables que intervienen en la ejecución de un bien o servicio; lo que quiero hacer realmente el día de hoy, es darte reglas y parámetros adicionales, con el fin de generar un giro, no solo a tus negocios, sino a tú vida en general.


Volviendo a mis tiempos de la universidad, puedo decirte que, lo que no recuerdo en ningún instante, fue la enseñanza, para aprender a valorar mi trabajo, y mucho menos el de los demás. Por eso me he tomado el tiempo de investigar, probar, desarrollar y con base en esto, poder escribir el blog del día de hoy. Vamos a empezar conociendo una formulación adicional, la cual es:  VTP = VTA; donde VTP es, Valoración Del Trabajo Propio, es igual a, Valoración Del Trabajo Ajeno. Es absolutamente oportuno decirte que la fórmula aplica para los negocios con pagos económicos, como para los canjes en trabajos colaborativos, cada vez más frecuentes en este mundo maravilloso del emprendimiento.


Como mi precepto de vida, es el de enseñar con el ejemplo, te quiero invitar para que por favor hagas lo mismo, y que el primer ejercicio que hagamos sea, el de empezar por valorar el trabajo de los demás. Entonces te invito a conocerlo más a profundidad, a entender cómo ha llegado hasta donde esta y cuanto le ha costado; sin importar si tiene mucha o poca experiencia, sin aprovechar tu posible mejor posición de negociación, y lo más importante, sin creerte muy vivo, pensando que las cosas tienen un valor en tus manos, y uno mucho menor en las manos de los demás. De igual forma deja de pedir consejitos, diseñitos, consulticas, pinturitas, favorcitos; porque, de entrada, ya estas menospreciando el trabajo de tu interlocutor. Entonces paga lo justo y en los tiempos acordados, por el diseño para tu marca personal o corporativa, la consulta con el abogado, el diagnóstico del médico, la revisión del odontólogo, el ojo mágico del fotógrafo, el asesoramiento del consultor, la terapia del psicólogo, el outfit del personal shopper, la revisión del mecánico automotriz, el desarrollo web, etc. Como plus te voy a aconsejar, nunca responder a una propuesta con un < No, pero eso me lo hacen a mí por mucho menos…> si vez que da para negociar éticamente, hazlo; de no ser así, agradece el tiempo, e indica directamente que no va a haber negociación, evitando crear falsas expectativas, ya que, a la mayoría de las personas, no les molesta, no ser contratados, sino que no les den la cara para decírselo.   


Ahora bien, hablando de nuestro propio trabajo y partiendo que ya aprendimos a respetar y valorar el de los demás, será fundamental darle el precio y el valor correcto, analizar los costos que este ha conllevado a través del tiempo y la rentabilidad que esperas. Piensa en todo, y no cometas el error que alguna vez hice ver a un desarrollador web, quien me contaba muy feliz del cierre de un negocio, cobrando algo cercano a los U$250 dólares estadounidenses y que, según él, eran utilidad neta, porque lo haría desde su casa y supuestamente no incurriría en costos. Lo primero que le pregunte fue ¿Cuántas horas te vas a tardar haciendo este desarrollo web? Su respuesta inmediata vino así ¡Tan solo 40 horas! La situación se complicó cuando le preguntaba por el valor de cada una de esas horas… ahí la respuesta tardo mucho en llegar, y entre dientes después de unos minutos fue, creo que U$25, por lo que me dicen unos compañeros de la universidad. En ese preciso instante, le hice la multiplicación y le demostré que el valor de producción era U$1.000; entonces de entrada, no se estaba ganando lo que había dicho, sino que estaba perdiendo U$750. Cuando le hice sumar los servicios públicos, la depreciación del equipo y otros ítems, se dio cuenta de la magnitud de su error.


Adicional a lo antes expuesto, no permitas que el mercado abuse de tu necesidad, yo sé que las facturas, arriendo, alimentación y compromisos no se pagan solos, pero en ocasiones es bueno esperar un poco, para recibir lo que te mereces; que adicionalmente, te dejará posicionado en ese valor, impidiendo que el irrespeto y el abuso se haga un compañero de trabajo. Ten presente que, no solo trabajamos por dinero, lo hacemos también por el reconocimiento, y ese no se paga con monedas. Deja que otros se equivoquen, que no le den el valor real a lo que hacen, que permitan que abusen de ellos; hoy, yo te invito a ser distinto y, a trabajar de manera diferente. Algún día, no tengo la menor duda que, me lo vas a agradecer y en ese preciso instante, tu compromiso será el de transmitir este mensaje, a quien lo necesite, para que cada vez seamos más los que trabajemos por la equidad y el trabajo digno.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
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viernes, 10 de noviembre de 2017

¿Cuánta Vida Te está Costando Tu Salario?





Hace algunos días atrás, un lector de nuestro grupo de amigos de mailing, me saludaba y me proponía el poder escribir acerca de un tema muy interesante, y que muchas veces por estas creencias que impusieron en nuestras vidas, vemos normal y que supondría el cambiar, vida, sueños, felicidad, compartir con la familia, simplemente, por un tema económico. Con base en lo anterior y agradeciendo a Leonardo de Jesús Herrera, de la dirección de ingeniera de la Universidad De América, me dispongo a brindar mis perspectivas, o proponer soluciones, e invitarte a hacer una exhaustiva reflexión para que puedas definir ¿Cuánta vida te está costando tu salario?

Para hablar en contexto, es fundamental ir a las incomodas cifras, como, por ejemplo, a las suministradas en el 2013, por la OIT (Organización Internacional Del Trabajo), en la celebración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, donde con gran preocupación se demarca como 2,02 millones de personas mueren cada año debido a enfermedades con el trabajo; 321.000 personas mueren cada año como consecuencia de accidentes laborales; 160 millones de personas sufren de enfermedades no mortales relacionadas con la actividad; 317 millones de accidentes laborales no mortales ocurrían cada año; es decir y simplificando lo antes expuesto podríamos aseverar que cada 15 segundos, un trabajador muere a causa de accidentes o enfermedades laborales, y cada 15 segundos, 115 trabajadores tienen un accidente laboral. Más contundente y preocupante, no podría ser.

En continentes como Latinoamérica, donde erradamente se mide el compromiso al trabajo, en horas extras sumadas innecesariamente, en alejamiento de la vida y la familia, por mencionar algunos errores, encontramos que, en un porcentaje muy alto, el tema cada vez es más preocupante, no solo por las afectaciones a la salud física y mental, sino por los perjuicios que se generan a los planes de innovación y competitividad global.

Por suerte para el remanente de las generaciones anteriores y para los nuevos ejecutivos Millennials, este panorama empieza a tener otro horizonte, porque su fantasía, no es tener una pensión irrisoria, por una vida de trabajo y aportes, no solo a su compañía, sino a la sociedad en general. Por eso mismo, el sueño de la multinacional, cada vez se hace más borroso y por ende menos visible.

Vos me dirás ¿Héctor y mis obligaciones financieras acaso se van a pagar solas? Y antes que darte una respuesta propia, quiero hacerlo haciendo uso de un escrito que me encontré en el diario La Nación de la Argentina, llamado “Para Morirse Bien, Hay Que Vivir Bien”, y donde la Psicooncóloga Mariana Jacobs, experta en cuidados paleativos de dicho lugar, deja unas reflexiones bastante estremecedoras. Ella acompaña a pacientes que están a punto de morir, y entre las grandes enseñanzas que su trabajo le ha dejado, rescato algo de lo que escribe, señalando que “El empleo es lo que hacemos pero no lo que somos”, por eso invita a bajar no un cambio, sino cincuenta, ya que según su experiencia, a los pacientes que tuvo bajo su cuidado antes de su deceso, nunca escucho alguno que le dijese que, hubiese deseado quedarse más hora trabajando, haber ganado más dinero, tener un mejor cargo en la empresa; en cambio, si muchos se arrepentían de no haber compartido más en familia, con los amigos, consigo mismo. Así mismo, haber podido escuchar que valía el 1% el ser CEO de una multinacional, al lado de poder tirarse al suelo a jugar con sus hijos, abrazarlos fuertes, preguntar a los padres por el pasado, entre muchas otras cosas. Ella sumaba adicionalmente, el aguantar cosas que no soportamos, como desplazamientos extensos con un tráfico insoportable, ese jefe inquisidor y lastimador, esa compañía que no, nos valora, y para la que somos solo un número o cuenta por pagar más. El tema es más extenso, pero por ahora lo quiero dejar acá.

Con lo anterior, no es que te esté diciendo que dejes de trabajar, no, por el contrario, te estoy diciendo es que decidas en realidad en qué lugar, es el que deseas desarrollar todas tus capacidades, donde podés sacar tu mejor versión, y no simplemente ser uno más de los que le sacan dinero a una entidad. Aprende a darle valor a las situaciones, no precio, eso déjaselo a las cosas. En mi caso, tengo que decirte que, encontré lo que quería hacer, después de pasar por múltiples trabajos, de haber tratado de construir el sueño y el beneficio económico de otros, las aspiraciones y sueños, de algunos más. Fue un proceso, largo, duro, de frustraciones, pero que, si tuviera que volverlo a vivir, lo haría gustoso y terminaría en este mismo lugar que estoy hoy, no me veo haciendo otra cosa distinta que, tocando la vida de las personas, desde la marca personal, no me veo respirando otro aire que, no sea el de So What? Entertainment, nuestro sueño empresarial de emprendimiento, y no me veo trabajando por dinero, sino por dejar un legado. Hacer esto me ha permitido tener un hogar maravilloso, mejorar mucho mi salud, acercarme a la felicidad, entender a cualquier gil que te escribe en redes sociales ofendiendo por ofender, o recordándote errores del pasado, como si fueran Dios y los dueños de la verdad, a las instituciones universitarias que, fusilan tus contenidos y después dicen que llegaron a ellos, por una lluvia de ideas, al correr una milla más siempre, sin sentir el cansancio, etc. Mi invitación hoy, será a que reflexiones sobre lo que haces laboralmente y te preguntes con toda sinceridad ¿Esto qué hago hoy, sería capaz de hacerlo hasta de manera gratuita por la pasión que me despierta? Si la respuesta es menor al 100%, te invito a revaluar no solo tu trabajo, sino también tu vida, para que no desperdicies más tiempo y tomes el rumbo correcto, y como resultado, llegues por fin, a ese destino anhelado.

Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.

De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,

Héctor Jiménez Rodríguez
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Notas apoyo:

“Para morirse bien hay que vivir bien” – Diario La Nación http://ow.ly/4MYv30guN6o
OIT urge a una acción mundial para combatir las enfermedades profesionales http://ow.ly/MoG230guNev


viernes, 27 de octubre de 2017

Hagas Lo Que Hagas, Igual Se Van a Ir





De la manera que están haciendo ver a los Millennials, pareciera ser, que son una generación de personas sin rumbo, ni compromiso; mucho menos propósito de vida. Con base en lo anterior y sin pretender hacer una defensa escasa de fundamentos, buscando no hacer falsas generalizaciones y brindar a las organizaciones herramientas para asumir una realidad que es innegable, me dedico a escribir el blog de esta semana. Tengo que agregar a esta introducción, que este escrito, ha sido impulsado por varios eventos donde he asistido y que recalcan la supuesta poca confiabilidad que generan estos nuevos talentos.


Quiero empezar entonces, con una reflexión, de una vivencia de un par de años atrás, cuando uno de mis clientes, una colombiana que vivía en Sudáfrica, regreso al país a contar su historia, para poder inspirar a otras personas a hacer lo mismo. Lo primero con lo que nos encontramos, fue que, a su universidad lo único que le importaba de ella era, si iba a estudiar algún post grado, es decir, facturar… una desilusión absoluta como podés ver, al sentir el engaño de tantas promesas hechas en el trascurso de su pre grado. Se tomó la decisión de hacer dicho evento en la Cámara de Comercio de Bogotá de la Avenida El Dorado, un viernes a las 5 pm, con los agravantes de tener ese fin de semana un feriado y el trafico intratable de la capital colombiana. Para mi grata sorpresa, el evento se llenó con más de 200 personas, que de corazón querían viajar a este destino, simplemente a ayudar a los pingüinos, a la reforestación, a trabajar en hogares de ayuda a niños maltratados, entre algunas de las opciones filantrópicas que me contaban. La reflexión al final del día fue ¿Cuántas personas de otras generaciones hubieran venido y cuantas quisieran hacer algo por el mundo, sin esperar nada a cambio? Cuantos hubieran preferido ese plan, antes de poder llegar más temprano a la cita con el alcohol habitual del fin de semana. Entonces… ¿Quiénes tienen menos compromiso y propósito de vida?


Con base en lo anterior, debemos dejar de minimizar las fortalezas de las personas que piensan o viven distinto a lo que lo hacemos nosotros, intentar colocarnos en sus zapatos y procurar entender que se siente. Por eso mismo, el reto estará en comprenderque los Millennials, lo que buscan es el equilibrio con todo lo que les rodea, el respeto por el planeta y su felicidad, misma que otras generaciones dejaron en manos de planes de jubilación, autos, saldos bancarios, títulos universitarios, entre otros. Por tal motivo, las organizaciones deben ser innovadores de verdad, y el país debe tomar conciencia de esto, porque de no ser así, seguirá bajando el ranking del país con respecto a otros en el mundo. El ejemplo de esto se puede evidenciar, en el informe del 2016, del Índice de Innovación Global (GII), en el cual el país pasó, del lugar 60 al 68[i]. Y si hablamos de competitividad, el panorama, no es que sea el más alentador, como lo demuestra el documento de la ANDI, en su informe de balance 2016 y perspectivas del 2017[ii], dónde se cita las conclusiones del Foro Económico Mundial, en su índice de Competitividad Global 2016-2017, en el que, se permite deducir que este año el 43,5% de los países está en mejor posición que Colombia, comparándolo con el 42,9% del año anterior.  


Una vez entendido lo anterior, las organizaciones podrán comprender realmente que, van a tener que volcar mucho de su innovación en las personas, ya que en el mundo loco que andamos, el simple hecho de ser buenas personas, ya nos hace innovadores. Adicionalmente aceptar que el reinado se ha acabado, y que ahora las estrellas del espectáculo serán los ejecutivos y no más los logos, las instalaciones o las certificaciones. Que mejores personas, son mejores ejecutivos, y que ligando esto al nombre de mi blog de la semana, hay que aprovechar el tiempo que estén juntos, para vivir la relación más intensa, apasionante y con el mayor número de historias para contar, y que sirvan de inspiración para los que han de vivir este momento, en el corto plazo.


Impedir que los Millennials se vayan en post de sus sueños y propósitos de vida, estará casi imposible, lo que, si pueden hacer, es generar planes de crecimiento mutuo, de empoderamiento de líderes internos de la organización, para que cuando decidan decir adiós, su esencia y pasión quede en su equipo de trabajo, donde se tomará la posta y se mantendrán en carrera, uno tras otro. De hacer el ejercicio bien realizado, con base en un plan de innovación de marca personal corporativa, el resultado debería ser, que por cada ejecutivo que pasa por el programa, se debe tener mínimo tres réplicas del mismo, es así, como en el mediano y largo plazo, la salida no se hará notoria y el remplazo de este ejecutivo se dará con alguien que sueña con ocupar dicho espacio, no solo para tener un ingreso, sino para poder inspirar a más ejecutivos. Como efecto colateral y sin haberse dado cuenta, su compañía será una verdadera marca empleadora.


Invierte en tu gente para que sienta pertenencia, no vaya a laborar, sino a hacer lo que lo apasiona, no llegue a sentarse en un lugar de trabajo, sino a escribir parte de la historia que la empresa está construyendo; por eso la inversión debe ir más allá de la supuesta felicidad que genera la borrachera de la fiesta de fin de año. Que les des la posibilidad de generar proyectos de innovación dentro de la organización, pero para esto sea una realidad, debes tener claro que requieres de tiempo, escucha activa y tecnología. Hablando del tiempo, deben cambiar el concepto del lugar de trabajo, como campos de concentración de ocho horas diarias y ser flexibles, centrándose en los resultados de crecimiento mutuos. En la escucha activa, deberían no dejar a nadie sin poder ofrecer posibilidades, ideas, creaciones, y para que estas pasen de ideas, acciones y lo que se le parezca, habrá que tener una plataforma para tener la prolijidad, seguimiento, evaluación y generación de lecciones aprendidas. En mi caso recomiendo muchísimo una compañía extraordinaria que encontré en Colombia, llamada Innover (www.innovers.co), y que trabajan bajo la técnica – Matrix Thinking – del referente de la innovación australiana, Roger La Salle. El programa de ellos está liderado por su CEO, Ricardo López Vega, el director de Emprendimiento de la Universidad Autónoma de Occidente, por más de una década y consultor internacional en el campo; de igual forma Andrés Garcia, el experto en tecnología. Su desarrollo permite todo lo que les mencione con anterioridad e invitar a proponer soluciones a clientes, proveedores, referentes, entre otros.

Como el emprendimiento es otro actor principal que empieza su accionar en esta película, podría ser el cierre perfecto para decir gracias desde el interior de la organización a aquellas personas que dejaron marca dentro de la misma. Entonces, acá en lugar de hacer fundaciones de ayuda social en las que pocas personas creen, estaría mejor apoyar proyectos de las personas que se van, tanto empresariales, como de impacto a la comunidad. Eso hará que se sientan todavía enamorados de la organización, parte de la misma, agradecidos del beneficio obtenido; así mismo, de ser escuchados y valorados, convirtiéndose en embajadores de marca y generadores de contenido interesante para las comunicaciones internas y externas de la compañía.


Cuando existen momentos tan coyunturales como este, hay dos opciones, una podría ser la de quedarse llorando, o la de salir a vender pañuelos… entonces, a tomar manos a la obra, a no generalizar en ninguna faceta de la vida, y a hacer un plan de cambio dentro de tu organización para que por fin dejemos de cubrir vacantes, para innovar y empezar a atraer talentos.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


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Héctor Jiménez Rodríguez
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[i] Índice del Innovación Global 2016 http://ow.ly/V1ql30gaHsq
[ii] ANDI – Balance 2016 y perspectivas 2017 http://ow.ly/xT7a30gaOv3

viernes, 6 de octubre de 2017

La Importancia De Las Marcas Personales Dentro De La Organización





Quiero empezar este tema, haciendo una analogía entre el fútbol y las organizaciones. Se imaginan ustedes al Barcelona o el Real Madrid, tratando de tener todo el protagonismo y evitando a toda costa que, figuras cómo Messi, Suarez, Iniesta, Ronaldo, Kroos, Benzema, sean referentes o el centro de atención de sus clientes (léase hinchas o seguidores), los medios y el mercado en general. Entonces si, en estos clubes deportivos, que, antes que nada, son empresas muy rentables y con una recordación de marca universal, es tan exitoso; por qué no permitírselo en el día a día a las organizaciones y los emprendimientos.


Reiteraré esta y mil veces más, de ser necesario que, las personas no compran logos, paredes, instalaciones, sino experiencias, representadas en emociones, y estas, vendrán asignadas en exclusividad a los seres humanos. Con base en lo anterior y donde debe tener una atención especial las organizaciones innovadoras, es en la atracción de marcas personales constituidas o que tengan el potencial de ser construidas dentro del interior de la organización. Entonces, lo primero que deben hacer estas empresas modernas es cambiar la idea de cubrir vacantes, por atraer talento y cubrir con piezas claves y muy valiosas, esas posiciones estratégicas de la compañía.


Es lógico suponer que, para poder conseguirlo, habrá que hacer inversiones importantes, tanto en tiempo como en dinero, y acá te invito a llevarlos de la mano, como el matrimonio más fiel. Porque, por ejemplo, si solo colocas solo tiempo, pues faltara el aporte del dinero para atraer talento y perderás la inversión. Sí, de igual forma, brindas dinero, pero no le das tiempo, a desarrollar un proceso claro, ético, coherente y estructurado, el resultado final, será absolutamente negativo.


Una consideración que no es menor, es la de saber que dichas organizaciones van a tener que pagar salarios que correspondan a la necesidad de la misma. Para ser más claro, no quieras tener una persona de un nivel superlativo, comprometida, innovadora, líder, entre muchas otras variables, y pretender pagarle un euro partido por la mitad, con la excusa que, sí no lo hace él, habrá mil personas, que están dispuestas a hacerlo por la mitad de su precio. Mi reflexión para ellos está en decirles que hay millones de jugadores más baratos que Messi y Ronaldo, pero ¿Generarán lo mismo que este par de estrellas en posicionamiento de marca y harán la misma cantidad de goles? La respuesta es obvia y se cae de su peso “NO”.


La comunicación y la generación de contenidos, para dicho ítem, es otro cuello de botella de las organizaciones. En términos de comunicación, se debe analizar acerca de lo que se quiere contar dentro y fuera de la misma, con una estrategia clara y que debe ir mucho más allá de contratar un centro de medios, que, en la mayoría de los casos, poco o nada conocen del sentir interno de la corporación, tampoco de generar un slogan que suene hermoso, pero que este año luz de la realidad. Comprobación de mi afirmación, la podrías encontrar en el sector bancario. Otro frente a tener en cuenta es la retroalimentación del mercado hacia la compañía, y que de igual forma, debe ir más allá del - social listening -. Entonces enfocándonos no en el problema, sino en la solución, la opción estará en el desarrollo de unas políticas de marca personal corporativa, de donde se deben desprender las mejores historias, que despertaran el reconocimiento y fidelización de sus clientes, la estabilidad en el clima organizacional, la admiración de su competencia, como el sueño de las personas, por hacer parte de su familia empresarial; lo que lo convertirá en una marca empleador, como valor agregado.


Quiero cerrar este capítulo, dejando una visión a 10 años, y donde en un mundo de Millennials y Centenials, que son emocionales en un altisimo porcentaje, el reto de las organizaciones, no estará simplemente en vender, sino en gestionar y obtener un equipo calificado para poder producir y llevar a su mercado objetivo los bienes o servicios que comercializan. A lo anterior súmenle el crecimiento mundial por el amor a los emprendimientos, impulsado desde los gobiernos para bajar tasas de desempleo, políticas de equidad social y rompimientos de las brechas en ingresos. Los invito en realidad al menos a intentarlo, ya que, si tengo razón en mi análisis, estarán con una organización una década adelante de los demás, y de estar errado, no habrá problema, porque construirá una compañía con un clima organizacional de lujo. ¿Así que por qué no arrancar la marcha hoy mismo?


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
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viernes, 22 de septiembre de 2017

Organizaciones De Papel






Cada construcción que se gestione sin unas bases firmes; en el corto, mediano o largo plazo, se verá en la penosa necesidad de colapsar. Este creo que será el caso puntual de las organizaciones planas y rígidas, como de las universidades estancadas en el siglo pasado.


Para ir encaminando la idea y para una comprensión mayor, quiero remitirme a una publicación que encontré hace unos días en Facebook, y que parodiaba un intento de búsqueda de empleo por parte del fallecido Steve Jobs, en Colombia. Me reí mucho al observar en tal publicación, como la supuesta directora de talento humano, rechazaba a Jobs, con la excusa de falta de estudios superiores de pregrado, especialización, maestría y doctorado, dejando de lado las contundentes justificaciones de haber creado el IPad, IPhone, Apple, Pixar, Next, y de haber cambiado el mundo con sus creaciones e inspiración.


Esto que parece tan inconcebible, humorístico, incoherente y sin visión, lastimosamente, nos lo encontramos a diario en las organizaciones, razón que ha inspirado el título de mi blog de hoy, sencillamente porque antes que personas, contratan papeles, y se excusan en que lo hacen, por el cumplimiento de los “procesos de calidad” ¿Será qué la contratación de Richard Branson le hará daño a dicha exigencia? Como lo veo yo, simplemente esto se usa en una gran cantidad de casos, para alejar competencia potencialmente peligrosa y para que dicha persona, no sea la única incauta que desperdicio tantos años dentro de un aula de clases, con el único objetivo de obtener dicho papel, dejando de lado los deseos de aprender, crecer y transmitir ese conocimiento.


Volviendo a invocar al genio de Steve Jobs, recuerdo cuando alguna vez respondió a la pregunta ¿Usted contrata a los mejores diseñadores? Con un contunde “NO, solo a los más apasionados”. Por esa misma línea están empezando a caminar grandes organizaciones como Google, Facebook, Microsoft, Virgin, por mencionar algunas, y que basan su búsqueda de talento en los más innovadores, comprometidos, familiares, con valores, apasionados y no en los títulos universitarios o promedio de calificaciones.  


Los grandes patrocinadores de este mortal virus han sido las universidades, porque en su pereza de salir de la zona de confort y no ver más allá de una rentabilidad económica, se han encargado de mutilar el pensamiento de sus estudiantes, colocándoles dos tapones en los ojos que les impida ver el panorama, y solo les permita ver un camino de especializaciones, maestrías, doctorados y post doctorados, infinito. No me hablen de acreditaciones de alta calidad, cuando salen a competir en el mundo y no aparecen en un lugar destacado, no me hablen de innovación cuando viven en el siglo pasado y se siguen haciendo llamar “doctores”, y no me hablen de emprendimiento, cuando los docentes que imparten dicha catedra, nunca han tenido alguno donde quebraron financieramente y luego otro que si funcionó.


No pretendo ser necio o sesgado en mi pensamiento, tan solo quiero decirle que el mundo ha cambiado, que la llegada de los Millennials es la comprobación fehaciente de la afirmación y que al igual que la música ellos deben cambiar el plan de negocios. Entonces, al igual que ellos dejaron de vender discos para salir a vender recitales o conciertos, ahora las universidades deben hacer un viraje de 180 grados y migrar a la democratización del conocimiento, es decir a compartirlo de manera gratuita y ahora si de alta calidad. Ya sé que ustedes estarán pensando ¿Bueno y de donde se van a sostener económicamente las universidades? Y la respuesta es fácil, en esa democratización del conocimiento, deberán crear grandes departamentos de caza talentos, los cuales se predestinarán a la investigación y generación de proyectos de innovación social y empresarial. Dichos proyectos deben ser fondeados por el estado y por el sector privado. Adicionalmente las universidades deben volverse como las escuelas de formación deportiva, donde le invierten a los semilleros, para tener los mejores talentos a futuro, con base en lo anterior, poder recuperar la inversión hecha por dichos entes, y de igual forma, con una importancia no menor, poder comprobarle a ese chico que hizo tanto en tiempo y dinero que no fue en vano su esfuerzo. En la etapa formativa se debería hacer un énfasis enorme en el trabajo colaborativo, para que una vez avanzado en el camino, este se anime a volver la mirada atrás y ayude a los que recién inician la marcha. Acá tendrán la verdadera semilla para hablar de innovación y competitividad.


Imagínense estos proyectos liderados por estudiantes de las áreas de cátedras de ciencias sociales, defendidas por áreas de abogacía, generando alimentos animales y vegetales mejorados por agronomía, veterinaria y zootecnia, mermando desnutrición infantil, por los expertos en nutrición y cocina; adicionalmente promocionadas, posicionadas, vendidas por Marketing y Comunicación. Ahí, en realidad tienen pasantías efectivas para futuros ejecutivos o emprendedores. Esto es tan solo un ejemplo de los miles que podría sugerir y con algunas de las profesiones que se podrían involucrar.


En realidad, no tengo nada en contra de las universidades, es más las quiero tanto que, por eso elegí una decana de psicología, para que me acompañará en la vida, como esposa, decisión que fue mi mejor elección, misma que aprendí en el día a día, y no en pre grado.


Como consejo final para vos, estudia cada vez más, investiga cada vez más, pero por crecer y ser mejor ser humano, no simplemente por tener un nuevo elemento decorativo de la casa u oficina. Recuerda que el conocimiento, es el único recurso que crece, si se comparte. Así que a vencer creencias, a cambiar el mundo y a dejar nuestra marca indeleble en él, de la mano de tu Marca Personal.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
Facebook: /HectorJimenez.net
Youtube: MarcaHectorJimenez

@sowhatcolombia

viernes, 15 de septiembre de 2017

Los 10 Mandamientos Éticos Del Consultor De Marca Personal



Para nadie es un secreto, la pasión y respeto que tengo por esta profesión de la Marca Personal. Con base en lo anterior, deseo el día de hoy, intentar hacer un aporte a la misma, a mis colegas; con el fin de hacer cada vez más grande esta revolución de la humanidad y que el mundo esperaba ansiosamente. Entonces, entremos en materia:


Primer mandamiento - Amaras a la Marca Personal, sobre todas las profesiones: deberás entender que esto no es un trabajo, un negocio, una moneda al aire; sino que por el contrario, es toda una elección y un estilo de vida, donde la coherencia en lo que pienso, siento, digo y hago, son fundamentales. Adicionalmente y en sinergia con lo antes expuesto, es fundamental que, antes de querer ser consultores de marca personal, nosotros seamos una marca personal establecida al 100% ¿O irías a tu esteticista oral, si al personaje le faltan tres piezas dentales?


Segundo mandamiento – Humildad y arrogancia no existen en nuestro diccionario: ya que, al ser posiciones extremas, no aportan nada a nuestra profesión y menos a la de las personas que asesoramos. Estas serán reemplazadas de manera estratégica por la sencillez y la seguridad en sí mismo, que terminar siendo avaladas en el día a día por nuestros actos. Por tal motivo, apreciamos el trabajo de los demás y ayudamos a su difusión tanto en el día a día, como en el área de marketing digital.


Tercer mandamiento – No poseemos títulos nobiliarios: con base en esto, no nos importará ser llamados “doctores” “expertos” “gurus”; o lo que se le parezca. Entonces nuestro valor no será dado por la cantidad de libros escritos, títulos universitarios obtenidos, cargos directivos desempeñados, sino por la cantidad de vidas, que podamos llegar a impactar en nuestro paso por este mundo. De ser así, lograremos trascender y dejar un legado a las futuras generaciones.


Cuarto mandamiento – No somos Marcas Personales, para ser famosos: lo hacemos para ser reconocidos, respetados, y como resultado de esta actividad, conseguir que nuestro trabajo sea admirado y valorado. Esto te ayudará a entender que, a quien asesoras, deberías darle ese papel protagónico, para que en el diario vivir, no se choquen y se afecte la imagen y el buen funcionamiento del proyecto.


Quinto mandamiento – Lo que ven nuestros ojos o escuchan nuestros oídos, nunca lo llega a saber nuestra boca: debemos trabajar, basados en altísimos estándares de privacidad, debido a que, en esa primera etapa de encontrar la esencia y sentido de vida de la persona en asesoramiento, de hacer muy bien nuestra gestión, llegaremos a tener acceso a datos e información que, capaz casi nadie debe conocer, y que, por nada del mundo, podrías traicionar esa confianza de abrir el corazón con vos.


Sexto mandamiento – Asesoramos seres humanos, no figuras de arcilla: o para que me entiendas más fácilmente, te lo diré con ejemplos; lo hacemos con políticos, más no con politiqueros. En temas de modelos o reinas de belleza, tenemos un cuidado y filtro especial, para no hacerlo con alguien que aporte directa o indirectamente, a falsos estereotipos de belleza que tanto daño le han hecho a nuestras nuevas generaciones, y que han desencadenado en casos de bulimia, anorexia, depresión, suicidio, entre otros.


Séptimo mandamiento – Asesoramos porque podemos aportar, aprender y no solo por un redito económico: el asesor de marca personal no consigue clientes, adopta hijos, a los que acompañará en el proceso de construcción y obtención de los sueños en común. Entonces el dinero será un medio y no tan solo un fin, lo que permitirá que nuestros clientes se sientan cuidados, valorados, mimados, entendidos, confiados del camino que están trasegando al lado nuestro, y no simplemente usados. Con base en lo anterior y sabiendo que, en este mundo innovador, el cliente no siempre tiene la razón, podremos saber para que personas podremos aportar y cuáles de ellos pueden aportar a nuestra carrera de consultores, y no simplemente recibir cualquier individuo que se nos cruce por el camino. Lejos de filantropía populista, el realizar correctamente este mandamiento, nos dará clientes más exitosos y satisfechos, fidelizados, embajadores de nuestra marca y gestores de nuevos prospectos, que al final redundará en la rentabilidad que nos merecemos, y la inmaculada imagen de nuestra amada profesión. Como valor agregado a este mandamiento, deberíamos incluir el trabajo social que nos hace millonarios en emociones, satisfacción personal y nos permite hacerle abonos a la vida de todo lo que le debemos, por habernos dado este don especial de ser consultores de marca personal.


Con base en esto, no solo pensamos en el hoy, lo hacemos también pensando en el mañana, así que, por ejemplo, entendemos que la mayoría de las universidades no son nuestro mercado objetivo, pero si sus estudiantes. Las primeras no lo son, porque su letargo y afán de cifras, no les permite que vean, como está cambiando el mundo y como están cada vez más, en vía de extinción; pero los chicos que estudian en ellas, serán nuestros clientes y vecinos del mundo en el futuro, por eso vale la pena no regalar, sino sembrar la semilla de la inspiración en ellos.


Octavo mandamiento – Debemos ser asesores holísticos e integrales: entonces es bueno saber que debes trabajar en la formación y fortalecimiento del ser, conocer de marketing, planeación estratégica, social media, procesos, gerencia de proyectos, asesoramiento de imagen (personal shopper), manejar una excelente administración de las relaciones públicas comerciales y de alianzas estratégicas, por mencionar algunas de las áreas que deberíamos dominar. Recuerda que no basta con saberse la fábula de la hormiguita… decirte que ropa esta en tendencia, o abrir una red social; va mucho más allá. Para hacértela más corta, es no pretender creerte que, por tener simplemente arroz, ya tenés la mejor paella española; sabiendo que faltan muchos más ingredientes y la preparación estratégica de los mismos.


Noveno mandamiento – La competencia no es mi enemigo y, por el contrario, podría terminar siendo mi aliado estratégico: Por eso no entro en el juego infantil de pelear o desvirtuarles, sin antes tomarme el tiempo de analizarles, conocerles, tratarles y que ellos hagan lo mismo conmigo. Recordemos que nadie tiene la verdad absoluta y que la única forma de acercarnos, será haciendo trabajo colaborativo y halando todos para el mismo lado. Cuando encuentro competencia que no está haciendo las cosas de la manera correcta, lo invito a la reflexión respetuosa, para poder hacer la corrección respectiva, y de ser posible, le acompaño en el camino; ya que seguro habrá alguien más delante de nosotros que algún día, nos prestará la misma ayuda. Adicionalmente, sí lo vemos desde el punto de apoyarnos mutuamente, será estratégico en el proceso de poder pasar de ser locales a globales y de allí a internacionales.


Decimo mandamiento – Nunca desearemos el cliente ajeno: Así que, nunca entraremos en la guerra de los centavos, que desvirtuaría nuestra profesión y que permitiría que no se valore lo que en realidad cuesta nuestra labor estratégica. Situación que ha ocurrido con otras profesiones con unos resultados funestos.


Con base en lo anterior, me comprometo a cumplirlo completamente, a seguir amando esta profesión por sobre todas las profesiones, a seguir decantando la posibilidad de saber a quién asesoro, a abrir las puertas a programas de nuevos semilleros, a compartir mi conocimiento con lo desee, como darle una mano a quien lo requiera. Esto es de nosotros y entre todos lo sacamos adelante, dejaremos una marca indeleble y haremos historia.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
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