jueves, 7 de mayo de 2015

Matriz de seis campos de una Marca Personal: Relación con la Familia






Es la matriz que más elementos positivos y negativos genera para el ser. Lo anterior lo sustento debido a la experiencia e investigación que he desarrollado a lo largo de la última década con las personas que he trabajado en la creación, desarrollo y posicionamiento de su marca personal.


En alguna etapa de la vida, alguien me dijo: “amigos usted los elige; familia es porque le toca”. Frase fuerte, absolutamente real y con la que tenemos que convivir en las altas y las bajas que estas generen. Desde que nacemos venimos en la sangre con mucho de las cosas buenas y no tan buenas de nuestros padres; vivimos situaciones que en la etapa de adultez se podrían repetir, como bien lo explica la psicoanalista austríaca Melanie Klein, en el desarrollo de su teoría de las relaciones objetales.  Klein nos dice que tenemos dos instintos básicos: el de amor o vida y el de la muerte u odio. Por la lucha que se produce entre estos, mas el sentimiento de ansiedad que repercute en el niño -producto del miedo de que su impulso agresivo le cause daño-, conlleva a otros procesos en los cuales el odio o ansiedad se proyectan en el primer objeto con el que posee una relación el pecho de la madre. Así, pasa a ser un pecho malo y los sentimientos de amor se proyectan en un pecho que sí los satisface. Esta proyección y posterior introspección colaboran a que la ansiedad persecutoria vaya disminuyendo, pues el niño se siente más seguro con un pecho bueno que lo ampare, pero a la vez tiene un pecho malo que lo persigue, y persiste el miedo a la aniquilación del yo. Este pecho no solo hace referencia al tema de alimentación, se debería también entender como protección, calor, sustento, comodidad, soporte afectivo.


Haciendo un poco más claro lo expresado por Klein, podríamos decir que en la niñez sembramos las semillas que nos darán la personalidad de la adultez. Esto nos podría dar fundamentos del porqué vivimos en un mundo cada vez más violento e insensible, con un efecto bola de nieve. Muchos de los miedos, mitos, fobias, resentimientos, frustraciones, entre otros, de los seres humanos surgen en la niñez y en la adolescencia. Ya sea por no sentirse protegidos del entorno o atacados por sus padres (explicado en el pecho bueno y el pecho malo).


Explicaciones coherentes a lo que asevero en el ítem anterior podrían ser el creciente aumento en las cifras de desórdenes alimenticios, potencializado por aquellos padres que quieren cumplir falsos patrones sociales de aceptación y generan presiones innecesarias a sus hijos con frases como: “mírese al espejo para que vea lo gorda que está” o “está hecho un lechón”, por mencionar solo dos. Ver la pobreza como una forma de vida y no como un estado que en cualquier momento puede cambiar, adicionando resentimiento, inseguridades y baja autoestima. La violencia intra familiar, que por desgracia en muchos países del mundo ya se toma como algo del día a día, que no debería escandalizarnos y por ende no hacer nada. Otra situación puede ser la disminución de la edad promedio de las madres adolescentes, que en países como Colombia es alarmante como lo demostró el estudio del ICBF, donde se informa que desde el año 2.008 hasta el 2.013 habrían nacido, en promedio, 159.656 niñas y niños de madres de 10 a 19 años. 


Con esto no quiero decir que la matriz de los seis campos en su área de relación con la familia sea la panacea o la varita mágica que solucione todos los problemas sociales, menos aún que no requiera ajustes a futuro; simplemente es un aporte que estamos haciendo por un mundo mejor, por unas marcas personales reales y fuertes de verdad, con valores, hábitos, compromisos y carácter, para un mercado cada vez más exigente como lo demuestra la nueva generación de los millennials y las que vienen que tendrán que dar un viraje de 360°, si no quieren entrar en un callejón sin salida.
   

Me interesa mucho su punto de vista y brindar tópicos de su interés, por lo que le invito a escribirnos, a darnos  su opinión y a proponernos temas, para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.
  

De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme sus opiniones. Se despide su amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez.
Te invito a seguirme en Twitter:
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Fuente: BARANGER, Madelaine; «El significado de la obra de Klein en el pensamiento psicoanalítico», Revista uruguaya de psicoanálisis, t. III, n. 4, pp. 239-253, 1960.


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