viernes, 7 de abril de 2017

¿Estará Bien que las Organizaciones Sean Tan Desconfiadas?






Aunque soy consciente, de los protocolos de seguridad que se deben manejar al interior de una organización, creo que, en muchos casos, dichos protocolos son una gran excusa para discriminar y potenciar los egos de algunas personas que conforman dicha empresa.


Para ir desarrollando un poco más a fondo la idea, y que entre todos tratemos de encontrar respuestas; quiero contarte que este blog surgió hace algunos minutos atrás, cuando intentando llamar a una persona que nos escribió, felicitando nuestro trabajo en la generación de contenido que, aporta a los seres humanos y las organizaciones; opte como siempre lo hago, por llamarle directamente a su compañía. Como no tenía su extensión pasé por la operadora, donde me sentí en una suerte de interrogatorio ¿Quién es usted? ¿Para qué la quiere? ¿Por qué la llama? Lo que hizo que no pudiese contener mi risa y replicarle que, yo no llamaba a vender nada, solo a agradecer un lindo detalle. Para hacerla corta, nunca pude hablar con ella, porque ni la extensión me la permitieron.


Basados un poco en otro blog escrito por mí, y que llamé “El Cliente No Siempre Tiene La Razón”; quiero decir que, así fuese que alguna persona llame para ofrecer un bien o servicio, no merece ese trato. Hay que innovar en las organizaciones y mostrarle a su talento humano que la imagen y percepción de marca, van más allá de un copy que tenga recordación o suene lindo, sería algo así, como una coherencia corporativa.


Es absolutamente claro que, hay información tanto de la compañía, como de la vida de las personas que allí trabajan, que serán de total reserva y cuidado; pero hay muchas otras cosas que no deben tener tanta burocracia e histeria. Por eso no deberíamos colocar tantas barreras entre el exterior y el interior de la organización, más, en los tiempos que la generación paso de la racionalidad a la emocionalidad.


Esta misma situación se presenta a la hora de atraer el talento, donde pareciera que parten de la premisa que todo el que aplica a un cargo con dicha organización, es persona deshonesta y antes que demostrar sus capacidades, tiene que demostrar su inocencia. Por tal motivo deja que investiguen su vida, sus antecedentes, su familia, o el atrevimiento de una situación totalmente transgresora, como puede ser la visita domiciliaria, y para colocarle la frutilla del postre, no podía faltar - el polígrafo -. Yo concibo la atracción del talento como una relación de enamoramiento mutuo de pareja, donde los dos hablan el mismo idioma, se comprometen, tienen lealtad y luchan apasionadamente por los mismos ideales. Entonces, no me veo haciéndole pasar por esto a mi pareja o pasando yo, por tan incómoda situación. Así que, en realidad ¿es necesaria tanta parafernalia? ¿En realidad sirve para algo? A mi respetuosa manera de analizar creo que, en algunos casos de mucha responsabilidad, podría hacerse necesario el proceso de verificación, como para personas que tengan entre sus funciones el manejo de dinero, contratación o factores similares, pero en todas las áreas de la empresa no.


Me parece más interesante generar toda una estrategia de cultura corporativa de apropiación por la compañía, y que, con base en esto, el manejo de referidos para la atracción del talento, sea la herramienta de búsqueda, con base en lo anterior, este funcionario de la organización buscará atraer a alguien que, venga a aportar a la organización y adicionalmente a esto, velará porque nadie atente contra ella, sin necesidad de mandar “detectives” a espiar la vida de nadie. Súmale para cerrar con broche de oro, una estrategia de marca personal corporativa y veras los resultados, no solo en la atracción del talento, sino el clima organizacional, branding, relaciones públicas, alianzas estratégicas, por mencionar tan solo algunas de las ventajas que conseguirás.


Con base en lo anterior y en tú criterio propio ¿Estará bien que las organizaciones sean desconfiadas? Te invito a brindarme tu punto de vista, con el fin de construir entre todos, el camino adecuado a transitar.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez.
Te invito a seguirme en Twitter:
@MarcaHectorJR

@sowhatcolombia

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