viernes, 7 de julio de 2017

¡Saber Decir Adiós!





Hay una canción del gran genio eterno de Gustavo Cerati, llamada “Adiós” y que en una parte de la misma recita algo como “No es soberbia es amor, poder decir adiós, es crecer”; y que le da la apertura perfecta al tema que quiero tratar el día de hoy, que no podría ser otro que, el de saber decir adiós o tener la fortaleza para cerrar ciclos.

Aunque la connotación de la canción y el primer mensaje que se te debe venir a la cabeza, tendrá que ver con el amor y las relaciones de pareja, quiero decirte que no es el único aspecto de la vida en el que cobra un valor absoluto. Por eso te invito a que lo desarrollemos en varios escenarios:

-      Amor: estar enamorado definitivamente, es el estado más hermoso del ser humano, vemos las cosas desde otra perspectiva, todos los problemas tienen solución, no existen días tristes; por el contrario, parecen que todos son primaverales, una llamada o un mensaje nos lleva al infinito, y qué decir de una caricia; mamita querida, pareciera que es suministrada por el mismo creador. Pero qué pasa cuando todo esto ya no es tan mágico, tan sublime, tan color de rosa y, por el contrario las cosas se hacen lúgubres, planas, monótonas, conformistas, todo como resultado del descuido de la pareja o porque se nos fundió el amor… pues sencillamente hay que hacer un alto en el camino, hay que mirarse a los ojos y decirse la verdad; entender si aún hay algo para reparar o definitivamente hay que cambiar, y no ancles las bases futuras a supuestos, porque eso es arar en el mar. Recuerda que el amor que se fue, nunca volverá, que cuando pasas un límite el retorno es imposible, que cuando te falta el aire, hay que salir a buscarlo a la superficie, y que las lágrimas que vas a derramar hoy, capaz que son las que te van a limpiar los ojos y te permitirán ver con claridad, hacia donde tenés que mirar. Olvídate de lo que dice tu entorno, los preceptos sociales o religiosos, olvídate de todo y solo piensa en vos. Analiza que a veces para poder vivir, requerimos primero poder morir. Entonces nunca permitas que alguien sea tú prioridad, cuando vos tan solo sos una opción más; y en un futuro cuando aparezca la persona correcta, vas a agradecer a todas las que se fueron.


-      Familia: muchas veces pensamos que ser familia, se reduce a compartir un apellido, y que, por esta circunstancia, deberíamos permitir atropellos, habladurías, intromisiones, abusos, que dejan marcas imborrables. Craso error, de los seres humanos; familia es amor, comprensión, respeto, admiración, cuidado, protección, prioridad, lealtad, calidez, y un millón de cosas más, mismas que me hicieron entender que, algunos de mis hermanos tenían apellidos diferentes al mío (Nocetti, Arce, Lospennato, López, Muñoz, Montes, Rodríguez, Reyes etc.) pero no importaba, porque al final de cuentas, había una conexión y una seguridad que reemplazaba cualquier paradigma que tuviese. Entonces te invito a darte tu lugar, a respetar y exigir tu respeto, a saber dar vuelta a la página, a aquellas noticias del pasado que nos amargan el presente y, por ende, oscurecerán el futuro.


-      Amistad: en algunas ocasiones por ese virus mortal, que nos han instalado, de la supuesta popularidad o necesidad de aprobación de los demás, permitimos la aparición de aquellos amigos que te ven como Google, y que solo te buscan cuando necesitan algo. Este tipo de personas son de manual, porque te llaman después de mucho tiempo de no hacerlo, y lo primero que te dicen es “Usted si es un ingrat@”, sino lo llamo yo, nunca me saludaría… acto seguido viene el pedido del favor. Para seguir en la onda musical del principio resumiría la intención de programación neurolingüística, en una canción de Charlie García que se llama “Filosofía barata y zapatos de goma”. Date tu lugar y responde que la comunicación es bidireccional, así que no sos el único obligado a hacerlo, que no vas a hacer un favor, o que, si solo va a buscarte para pedir favores, que le agradeces el detalle de borrarte de su lista de contactos. Recuerda las personas llegan, hasta donde nosotros lo permitimos.


-      Trabajo: con ese cuento chino de Adán y Eva, nos hicieron ver el trabajo como un castigo de Dios; y en realidad, basado en lo que siento por mi trabajo, puedo decir que es absolutamente todo lo contrario, ya que es el regalo más lindo y maravilloso que el creador me pudo brindar. Por eso si hoy no eres feliz en lo que haces, te invito a tomar un riesgo, a salir de tu zona de confort aparente, a que dejes de vender tus sueños, por unas cuentas monedas, y emprendas un plan de acción. Deja de pensar en la pensión, que al paso que vamos, la van a colocar a los 200 años y la radicación de la documentación, la tendrás que hacer subiendo el Everest de rodillas. Deja de decir… “Me quedaré acá otros mesesitos, mientras mi emprendimiento toma más forma”, porque eso es mentira, y no vas a hacer bien, ni tu trabajo, ni tu proyecto soñado. La vida es de retos ¿Qué estas esperando para asumir el tuyo?


-      Excesos y mitos: no siempre he sido la persona organizada y con deseos de mejoramiento constante que soy hoy, a mis 43 años de vida, también tuve un pasado medio complejo, donde la fiesta y la joda me gustaban más que nada. Pero algún día me vi al espejo y me pregunté ¿Qué carajos haces ahí? E inmediatamente salí a la vida a encontrar la respuesta; no hubo un día de aplazamiento, no hubo una prórroga, no hubo nada, tenía que ser totalmente radical y así fue. Hoy 14 años después doy gracias a Dios por la decisión que tomé, de no ser así, hoy no tendría el honor de ser leído por alguien como vos. Así que mira que no está sumando en tu vida… el alcohol, las drogas, la procastinación, el juego, el miedo, el qué dirán, los rencores, o lo que se le parezca, y hacéme un favor muy, pero muy especial ¡Mándalos a la MIERDA!


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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Youtube: MarcaHectorJimenez

@sowhatcolombia

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