viernes, 25 de agosto de 2017

¡Gracias Por Romperme El Corazón!





Quiero empezar el blog del día de hoy, preguntándote acerca de algunas circunstancias que nos pueden ocurrir en nuestras vidas, como, por ejemplo ¿Te han traicionado en una relación de pareja? ¿sufriste una desilusión por parte de un familiar cercano? ¿Te frustraron de manera notoria en tu lugar de trabajo? ¿Tus sueños se esfumaron al quebrar con una idea de negocio? ¿Algún amigo amado abusó de tu confianza? Podrían ser muchas más las preguntas, pero por ahora me quiero quedar con estas cinco, para no perder el centro de lo que te quiero transmitir y para no hacer denso este escrito. Sí analizas las preguntas antes formuladas, te podrás dar cuenta de dos cosas; la primera que, todos hemos pasado en uno u otro momento de la vida por estas situaciones; y segundo que, lo malo no era pasar por ellas, sino quedarse en el drama, el llanto, la melancolía, y lo peor de todo, la auto compasión. Ten presente por favor que, lo malo no es sentir dolor, lo malo es que te quede gustando, y peor aún, que te hagas adicto a él, como lo encontramos en el día a día (sino me crees, te invito a revisar redes sociales y verás millones de ejemplos). Con base en lo anterior, deseo plantearte algunas situaciones que te permitan cerrar ciclos, salir delante de una situación dolorosa y aprender de las misma.

-      Dolor de amor de pareja: el mejor antídoto para este mal es el “Amor Propio” y el fortalecimiento del carácter, con los cuales podrás aprender a hacer balances de tu relación, ya sea para intentarlo por última vez, dejándolo todo en la cancha, almacenando en el olvido cualquier situación que haya podido ocurrir, o por el contario, para cerrar definitivamente dicho romance y sacar las lecciones aprendidas para que, de las cosas buenas en el futuro, construyamos nuevas relaciones, y de las negativas, dejarlas en el radar para no volver a cometerlas o permitirlas. Como plus de esta, te invito a dejar la culpa innecesaria, donde cargas con tus errores propios y con los de tu ex pareja, para justificar situaciones. Tampoco pienses que fuiste una persona ingenua por no haberte dado cuenta de muchas cosas, mejor piensa que esa persona es realmente la ingenua, por haber desaprovechado alguien tan maravilloso, incondicional e irrepetible como vos. Finalmente, no pierdas la esperanza por negro que este el panorama, yo no lo hice, y a mis 39 años apareció un ángel con cuerpo de mujer, con quien hace tres años tengo un maravilloso hogar.


-      Dolor de familia: un gran amigo alguna vez me enseñó que, los amigos yo los elegía, pero que la familia venía por imposición. Entender eso me hizo subir un cambio y comprender que había cosas que yo podía cambiar y otras que no. Por eso mismo, no debería gastar más tiempo, importancia y energías de lo estrictamente necesario. Simplemente me aislé, en primera instancia; luego coloqué limites; y finalmente los puse enérgicamente en su lugar. Nunca exijas respeto o se lo brindes a quien lo haga contigo, simplemente por tener el mismo apellido, recuerda que este se gana, no se impone.


-      Dolor de trabajo: nunca busques quien te regale un “sueldito”, mejor busca una organización que te integre, respete, escuche, valore, seduzca, enamore, proteja, etc. Así nunca más te será difícil levantarte a cumplir con tus compromisos, verás a tus compañeros de trabajo como partners, no como rivales y tendrás un maravilloso equilibrio entre vida y trabajo. Para darte este gusto tenés que ser distinto y hacer las cosas de manera diferenciada, así que no seas uno más del equipo, se un Messi o un Ronaldo, para poder negociar y no simplemente para cubrir una vacante.


-      Dolor del sueño empresarial fundido: este de verdad que duele, porque sentís como si perdieras un ser querido, y te lo digo por experiencia propia, al haber vivido está perdida en dos ocasiones; uno a causa del contrabando y el lavado de activos, y la otra, como consecuencia de la persecución de funcionarios corruptos del INVIMA. Viene a mi mente el 2007, cuando pasó por última vez, y para hacértela corta, en aquel entonces venían a mi mente miles de posibles salidas, desde las más básicas, hasta las más alocadas cómo la de pegarme un balazo en la cabeza. Por suerte, soy bien cobarde, amo la vida y vino una imagen a mí, donde entendí la tontería, que se me estaba pasando por la cabeza. Así que mejor guardé esa bala en mis pantalones, para coger peso allí mismo, y a cambio salí a dar la pelea. El resultado no podía ser mejor, y por eso hoy tengo el honor de estar siendo leído por vos.


-      Dolor de amistad: amigos deben ser, aquellos hermanos que Dios olvido darte, por quienes darías la vida y ellos la darían por vos. Esa es la regla básica y única de la amistad, así que de no cumplirse, considera a dichas personas, como conocidas y no de otra manera. No caigas en afanes de protagonismo inmaduro por hacerte el reconocido o el famoso, eso simplemente trae desilusiones y amarguras, por tener vidas construidas como castillos de naipes.


Para ser coherente con lo que profeso, te cuento que este blog es mi cuota final de resiliencia, para cerrar un ciclo de un dolor importante que causo una negociación inconclusa, a inicios de este año, y que solo Dios sabe lo que le anhelé. Más allá del cliente, el dinero o el lugar, era tener la oportunidad de contar en el público con un ejecutivo de dicha firma, amigo de verdad; que me había visto en las épocas más oscuras de mi juventud, y a quien deseaba presentarle mi nuevo yo; un hombre coherente de verdad, nunca perfecto obviamente, pero renovado; soñaba con bajar del escenario y darle un gran abrazo y simplemente decirle “Gracias”. No se dio y por muchos meses algo de bronca rondó mi esencia. Pero hoy se cierra ese ciclo y antes que tener dolor o afanes de revancha, tengo sentimientos de agradecimiento, porque gracias a esta situación, hoy lanzo mi nueva conferencia llamada “Gracias Por Romperme El Corazón – Una Invitación A Reírnos del Dolor -”. Sí no hubiera pasado esto, yo hoy, no tendría una nueva conferencia, este blog para compartir con vos y con Andrés; como tampoco sabría que existen maquillajes hermosos para la piel, pero nunca para el alma.


Así que finalmente te invito a llenar de resiliencia tu vida, de ganas de vivirla, de caerte mil veces, pero levantarte dos mil; recuerda que la vida es como una partida de boxeo, no pierde él que se cae, sino quien no se levanta, así que arriba una vez más.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.

De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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Youtube: MarcaHectorJimenez

@sowhatcolombia

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