jueves, 10 de agosto de 2017

Ni Humildad, Ni Arrogancia





A lo largo de mi vida, he podido aprender que, cualquier postura extrema, siempre será negativa y se prestará para manipulaciones y engaños. Como ejemplo podríamos hablar de, la ultra derecha o ultra izquierda, en política; el machismo o feminismo, en temas de equidad de género; y en el caso que nos compete el día de hoy, humildad y arrogancia.


Creo que los dos conceptos han sido vilmente manipulados y llevados a su peor expresión, tanto para no aceptar los dones que tenemos, y por ende las responsabilidades que esto conlleva, o por el contario, para disimular dolores o frustraciones con posturas narcisistas. Para que me vayas entendiendo mejor, lo voy a tratar por separado, para que vos mismo saques tus propias conclusiones:


-    Humildad: esta genialidad la crearon estratégicamente para atentar contra tu amor propio y la confianza personal. Por eso, siempre te inculcaron el expresar tus logros con expresiones como “tuve la suerte de conseguirlo” o “Gracias a Dios se me dio”; cuando la suerte existe para los que salen a buscarla, y Dios le ayuda a los que se ayudan ¿O no se interpreta que ese es el mensaje implícito en un aparte de la Biblia?  Como frutilla del postre, nos hacen bajar la cabeza a cualquier abuso por la misma causa, a callar nuestras opiniones simplemente por no ser tomados como “agrandados”, y a no pensar diferente, porque el estado cambiara a “desadaptados”. Sinceramente no creo en la humildad, la saqué de mi diccionario de vida hace bastante tiempo y, por el contrario, en lo que creo, es en la sencillez, en obrar con el corazón, a pensar distinto y permitir de manera respetuosa que otros también lo hagan, a ayudar sin importar a quien, y menos aún, a salir a contar a los cuatro vientos, la buena obra que acabo de hacer. A demostrarme a mí mismo que soy el mejor, y que, día a día debería encontrar una versión propia superior, primero por mi beneficio y luego por el entorno que me rodea, que no implica solo a las personas, sino todo en general. Date la oportunidad de verte al espejo y enamorarte de vos, de contarle al mundo lo grandioso que sos, y lo principal, a demostrar que tus actos hablan más que tus palabras.


-      Arrogancia: aunque su origen se podría asignar a las monarquías, hoy su fabricante principal lo podríamos ubicar en las universidades, donde simples papelitos, llamados diplomas, nos los hacen ver, como el pasaporte irremplazable a la felicidad, el reconocimiento y la riqueza económica (la más pobre de todas las riquezas). Es así, como le colocamos títulos nobiliarios a nuestro nombre, cómo, por ejemplo, el corrosivo y muy perjudicial para la salud mental “doctor”. En nuestra vida se nos olvida ofrecer unas excusas o pedir perdón, por creer que eso no hará ver débiles; nunca nos colocamos en los zapatos de los demás y preferimos pensar que, nuestros derechos prevalecen por encima del resto de los mortales. De igual forma hacemos sentir cualquier muestra de poder que la vida nos haya asignado (padres, servidor público, político, deportista, ejecutivo empresarial etc.). Lo más preocupante del tema es que, la arrogancia es maravillosa para camuflarse como humildad, sino me crees, te invito a ir a algunos eventos públicos de caridad y me terminaras dando la razón.


Para finalizar quiero pedirte el favor, de no tomar este blog como una crítica, sino como un consejo de vida, para no ser abusado en tu buena fe, para alejarte de cualquier postura extrema que se te quiera acercar, y finalmente para tener presente que, para ser doctor se requieren de cinco a diez años, pero para ser señor se requiere toda una vida; adicionalmente, si en algún momento gozas de un instante de poder, lo sepas aprovechar de la manera correcta, ya que no te lo dieron para quedártelo o abusar, sino para gerenciarlo en beneficio de este mundo.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,



Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
Facebook: /HectorJimenez.net
Youtube: MarcaHectorJimenez

@sowhatcolombia

1 comentario:

  1. Que buen Post! igual respecto a este tema hay mil aristas; hace poco pensando en esto puse un tweet "Me pregunto que entedera la gente por palabras como humildad, sencillez y respeto?? Seguro cada uno tiene su versión porque no se ve unidad"

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