viernes, 10 de noviembre de 2017

¿Cuánta Vida Te está Costando Tu Salario?





Hace algunos días atrás, un lector de nuestro grupo de amigos de mailing, me saludaba y me proponía el poder escribir acerca de un tema muy interesante, y que muchas veces por estas creencias que impusieron en nuestras vidas, vemos normal y que supondría el cambiar, vida, sueños, felicidad, compartir con la familia, simplemente, por un tema económico. Con base en lo anterior y agradeciendo a Leonardo de Jesús Herrera, de la dirección de ingeniera de la Universidad De América, me dispongo a brindar mis perspectivas, o proponer soluciones, e invitarte a hacer una exhaustiva reflexión para que puedas definir ¿Cuánta vida te está costando tu salario?

Para hablar en contexto, es fundamental ir a las incomodas cifras, como, por ejemplo, a las suministradas en el 2013, por la OIT (Organización Internacional Del Trabajo), en la celebración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, donde con gran preocupación se demarca como 2,02 millones de personas mueren cada año debido a enfermedades con el trabajo; 321.000 personas mueren cada año como consecuencia de accidentes laborales; 160 millones de personas sufren de enfermedades no mortales relacionadas con la actividad; 317 millones de accidentes laborales no mortales ocurrían cada año; es decir y simplificando lo antes expuesto podríamos aseverar que cada 15 segundos, un trabajador muere a causa de accidentes o enfermedades laborales, y cada 15 segundos, 115 trabajadores tienen un accidente laboral. Más contundente y preocupante, no podría ser.

En continentes como Latinoamérica, donde erradamente se mide el compromiso al trabajo, en horas extras sumadas innecesariamente, en alejamiento de la vida y la familia, por mencionar algunos errores, encontramos que, en un porcentaje muy alto, el tema cada vez es más preocupante, no solo por las afectaciones a la salud física y mental, sino por los perjuicios que se generan a los planes de innovación y competitividad global.

Por suerte para el remanente de las generaciones anteriores y para los nuevos ejecutivos Millennials, este panorama empieza a tener otro horizonte, porque su fantasía, no es tener una pensión irrisoria, por una vida de trabajo y aportes, no solo a su compañía, sino a la sociedad en general. Por eso mismo, el sueño de la multinacional, cada vez se hace más borroso y por ende menos visible.

Vos me dirás ¿Héctor y mis obligaciones financieras acaso se van a pagar solas? Y antes que darte una respuesta propia, quiero hacerlo haciendo uso de un escrito que me encontré en el diario La Nación de la Argentina, llamado “Para Morirse Bien, Hay Que Vivir Bien”, y donde la Psicooncóloga Mariana Jacobs, experta en cuidados paleativos de dicho lugar, deja unas reflexiones bastante estremecedoras. Ella acompaña a pacientes que están a punto de morir, y entre las grandes enseñanzas que su trabajo le ha dejado, rescato algo de lo que escribe, señalando que “El empleo es lo que hacemos pero no lo que somos”, por eso invita a bajar no un cambio, sino cincuenta, ya que según su experiencia, a los pacientes que tuvo bajo su cuidado antes de su deceso, nunca escucho alguno que le dijese que, hubiese deseado quedarse más hora trabajando, haber ganado más dinero, tener un mejor cargo en la empresa; en cambio, si muchos se arrepentían de no haber compartido más en familia, con los amigos, consigo mismo. Así mismo, haber podido escuchar que valía el 1% el ser CEO de una multinacional, al lado de poder tirarse al suelo a jugar con sus hijos, abrazarlos fuertes, preguntar a los padres por el pasado, entre muchas otras cosas. Ella sumaba adicionalmente, el aguantar cosas que no soportamos, como desplazamientos extensos con un tráfico insoportable, ese jefe inquisidor y lastimador, esa compañía que no, nos valora, y para la que somos solo un número o cuenta por pagar más. El tema es más extenso, pero por ahora lo quiero dejar acá.

Con lo anterior, no es que te esté diciendo que dejes de trabajar, no, por el contrario, te estoy diciendo es que decidas en realidad en qué lugar, es el que deseas desarrollar todas tus capacidades, donde podés sacar tu mejor versión, y no simplemente ser uno más de los que le sacan dinero a una entidad. Aprende a darle valor a las situaciones, no precio, eso déjaselo a las cosas. En mi caso, tengo que decirte que, encontré lo que quería hacer, después de pasar por múltiples trabajos, de haber tratado de construir el sueño y el beneficio económico de otros, las aspiraciones y sueños, de algunos más. Fue un proceso, largo, duro, de frustraciones, pero que, si tuviera que volverlo a vivir, lo haría gustoso y terminaría en este mismo lugar que estoy hoy, no me veo haciendo otra cosa distinta que, tocando la vida de las personas, desde la marca personal, no me veo respirando otro aire que, no sea el de So What? Entertainment, nuestro sueño empresarial de emprendimiento, y no me veo trabajando por dinero, sino por dejar un legado. Hacer esto me ha permitido tener un hogar maravilloso, mejorar mucho mi salud, acercarme a la felicidad, entender a cualquier gil que te escribe en redes sociales ofendiendo por ofender, o recordándote errores del pasado, como si fueran Dios y los dueños de la verdad, a las instituciones universitarias que, fusilan tus contenidos y después dicen que llegaron a ellos, por una lluvia de ideas, al correr una milla más siempre, sin sentir el cansancio, etc. Mi invitación hoy, será a que reflexiones sobre lo que haces laboralmente y te preguntes con toda sinceridad ¿Esto qué hago hoy, sería capaz de hacerlo hasta de manera gratuita por la pasión que me despierta? Si la respuesta es menor al 100%, te invito a revaluar no solo tu trabajo, sino también tu vida, para que no desperdicies más tiempo y tomes el rumbo correcto, y como resultado, llegues por fin, a ese destino anhelado.

Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.

De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,

Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
Facebook: /HectorJimenez.net
Youtube: MarcaHectorJimenez
@sowhatcolombia




Notas apoyo:

“Para morirse bien hay que vivir bien” – Diario La Nación http://ow.ly/4MYv30guN6o
OIT urge a una acción mundial para combatir las enfermedades profesionales http://ow.ly/MoG230guNev


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