viernes, 2 de febrero de 2018

La Pobreza Del Dinero





Uno de los grandes problemas que ha tenido nuestra humanidad ha sido el de la manipulación, para bien y para mal, que se le ha dado al dinero. Por eso el día de hoy, quiero expresar lo que pienso del mismo y donde creo que están los frentes a analizar, y por qué no, cambiar. Este blog quiero confesar que, nació en un almuerzo de trabajo donde mi esposa me acompañaba, y donde empezamos inicialmente por recordar anécdotas de nuestro curso prematrimonial. En algún momento, ella trae a la conversación uno de los consejos de los padres que nos acompañaron en dicho proceso y dice “Recuerdo que nos mostraban la importancia del amor, la comprensión y la compañía en los momentos donde hubiera problemas graves de salud o dificultades económicas”. En la primera es decir la salud, la esposa de quien nos acompañaba, ni se inmuto, cosa muy distinta paso con la segunda, si, la de los problemas de dinero, ahí casi se sale de la mesa y con una actitud de rechazo absoluto, asintió, eso sí que sería desastroso. Tengo que confesarles que no sé qué me dio más tristeza, si la frivolidad de ella, o lo mal casado que estaba mi muy querido amigo.


No voy a ser deshonesto al escribir estas líneas, diciendo que nunca el dinero fue el centro de mi vida, o que muchas cosas de las que hice, no las hice impulsado por el mismo, lo que pasó, es que Dios me regalo muchas enseñanzas y sabiduría de la mano de una mujer, que a esta altura y después de haberme dado el honor de tu compañía en este camino de la construcción de mi carrera de consultor de marca personal, sabrás que no es alguien distinto que mi esposa. En realidad, lo mejor de todo, esto es que pude comprobar que el dinero debe ser un medio y no un fin, adicional comprobar que el sexo, el amor, el empleo y el dinero, se parecen absolutamente en la perspectiva que, no los encuentras, cuando los sales a buscar de una manera desesperada.


Lo anterior no permite para nada que, me vuelva mediocre, conformista, o que no disfrute y anhele viajar siempre en ejecutiva, que me encante vestir distinguidamente, disfrutar de la mejor gastronomía, el turismo, un buen auto, las comodidades y una cierta tranquilidad financiera, entre muchas otras cosas. Por el contrario, me hace que comprenda el espectro que existe entre lo que deseo y lo que realmente merezco; que podría ser un beneficio o un capricho, que puede ser un sueño y que, una excusa para disimular una frustración, dolor del pasado por alguna humillación o injusticia. Esto podría explicarse fácilmente con una situación de mi trabajo, donde siempre exijo viajar aéreo, un día antes del evento, y partir un día después del mismo; de igual forma estar hospedado en un hotel 4 o 5 estrellas. Esto para muchos podría ser una arrogancia, pero no es así, simplemente lo hago para evitar problemas de conexiones en vuelos que retrasen mi llegada al evento por respeto a los asistentes, por dormir de la mejor manera y recargarme a full para estar 100%, para brindar mi presentación con toda la pasión y así, si el público considera que lo hice bien, poder quedarme lo que ellos quieran, sin el afán de salir volando a un aeropuerto, por el simple hecho de perder una nueva conexión a otro destino de trabajo. Haz siempre este ejercicio de balanza en tu vida y veras que la situación es más fácil de entender, de lo que te imaginas.


Otra de las cosas que he aprendido en este proceso, es el de comprobar que los problemas siempre vendrán cuando buscas más de lo que necesitas, sin un control y un dimensionamiento claro. Está bien no ser conformistas, como ya lo había dicho antes, pero tampoco desagradecidos, y esto aplica no solo en el dinero, sino en todos los aspectos de nuestra vida, porque de ser así, aparece nuestra enemiga pública llamada – envidia -, perjudicial y corrosiva, que hace que nos volvamos ciegos y no miremos que tenemos, sino que nos falta; que comparemos lo bueno de la vida de los demás, versus lo aparentemente malo de la vida propia. resultado de esto hará que ambiciones el auto, la pareja, los hijos, la vida de los que te rodean, despreciando la que Dios te regalo. Recuerda no hay vida perfecta, solo perspectivas de visión de la misma.


Para cerrar deseo recordarte que las cosas tienen precio, pero las personas tienen valor, o me podrías decir cuánto cuesta, el saber que ibas a tener un hijo, que ellos te digan a los ojos te amo mamita o papito, que tu pareja te toque y te lleve al infinito y más allá, que sientas la ayuda de ese amigo que daría la vida por vos. Cuánto cuesta el que puedas ver, oír, hablar, tocar y ser tocado, con las manos o con el alma. definitivamente, todo eso no tiene precio, para todo lo demás existe Master Card.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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Youtube: MarcaHectorJimenez
@sowhatcolombia

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