viernes, 6 de julio de 2018

Argentina: Un Mal Ejemplo Empresarial






Ya que estamos en el año del mundial y esto genera que potenciemos nuestra pasión futbolera al 1000 por ciento, creo que es el momento perfecto para hacer una analogía y explicarte con base en este amado deporte, lo que sucede cuando no se hacen las cosas bien dentro de las organizaciones, cómo fue el caso del seleccionado argentino de fútbol, que se convirtió en una de las grandes decepciones del mundial de Rusia 2018.


Por tal motivo quiero empezar a hacer un comparativo de roles, obligaciones morales y profesionales, de las organizaciones, versus el papel de cada uno de los actores; que juegan una misión relevante en la conducción, gerenciamiento, selección, imagen y demás ítem que atañen a la selección albiceleste.


Para adentrarnos bien en materia, quiero que empecemos con lo que en este caso sería la junta directiva de una organización, que para poder realizar el comparativo, vendría siendo la dirigencia de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino), que nos enseña de gran manera que, cuando tu cúpula no tiene claros los valores morales y éticos, va a ser muy complejo que el resto de la organización lo haga. Acá no hay misión, visión, políticas corporativas que valgan, porque la percepción del día a día y el aire que se respirará dentro de ella, la gente lo percibirá como contaminado, poco inspirador y sin sentido de pertenencia. Lo anterior va a generar que se den una gran variedad de volantazos sobre la marcha, que reducirán la estabilidad en la movilidad de la compañía, no dará un norte claro en los proyectos, y el resquebrajamiento de la entidad, cada vez será más notorio y evidente.


Producto de lo anterior y para seguir la línea del caudillismo y no la del liderazgo, entonces se conseguirá un gerente general, que para el caso de la selección sería el técnico, que debe tener la habilidad de ser una buena marioneta y, por ende, saber hacer caso sin preguntar más de la cuenta. Entonces no debería pensar mucho y menos aún ser innovador; trabajar bajo presión sería otra de sus cualidades. Así mismo, será un gran receptor de agresiones o humillaciones, las cuales no procesará con resiliencia, sino que, por el contrario, terminan siendo un caldo de cultivo, cuyo fruto será el transferir dicho maltrato a su equipo de trabajo, a la competencia, o lo que se le atraviese por delante, dentro y fuera de la organización. A este tipo de personas les quedará casi imposible generar respeto, reconocimiento y legado, porque jamás podrán enseñar con el ejemplo.


Una de las cosas más graves que sucedió en la selección y que se repite constantemente en las organizaciones, es el desaprovechamiento del talento, entonces traen personas a cubrir posiciones que, en muchos de los casos, no son en las que mejor se podrían desempeñar o donde brillarían de la mejor manera, ya sea por la incompetencia profesional del gerente, o por esa fascinación a hacer que nadie pueda brillar más que quien está a cargo de la dirección. Es genial ver cómo según ellos, nunca se equivocan, es culpa del mercado, de los rivales, del clima, las condiciones sobrenaturales, el equipo a su mando o lo que tengan más a la mano. Como valor agregado a esta conducción, son semilla perfecta para la gestación de enormes síndromes de Burnout, evidente absolutamente en los gestos de Lio Messi, dentro y fuera de la cancha.


Al no tener la idoneidad necesaria, la dirigencia recurrirá a conductas y acciones poco ortodoxas, y es así, como terminan creyendo más en brujos, hilos rojos, motivadores, acciones sin sentido, que en proyectos innovadores que generen resultados palpables, crecimiento, empoderamiento y el reconocimiento general.


En temas de contratación se abre otro talón de Aquiles, ya que no se contratará por idoneidad, ética y capacidad profesional, sino por intereses propios, favores en deuda, por ser el hijo, amigo, contacto, aventura de… y no por lo que en realidad debería realizarse. Prueba de lo anterior lo podemos corroborar con la selección, al haber contratado la misma compañía aérea y el mismo avión, para llevar al equipo de Buenos Aires a Belo Horizonte, en Brasil, y que un mes después, serían los causantes de la tragedia de los jugadores de Chapecoense en Medellín. La excusa brindada en su momento, fue la de la ingenua reducción de costos, y que hubiera podido generar que la perdida no hubiese sido solo dentro de la cancha, sino fuera de ella también. Es evidente que no podemos recibir acero puro, si tan solo pagamos por chatarra.


No cabe duda que mi amada selección era una crónica de una muerte anunciada, como bien lo expresé previo al mundial en muchos medios de comunicación, y que hoy pueden comprobar que mis palabras tenían fundamento. Por eso te invito a analizar cómo se está direccionando tu emprendimiento, compañía o gran organización, ya que no basta con tener el mejor talento, sino que hay que saberlo liderar, organizar, inspirar y llevar a los más alto, que jamás nadie más, los pueda llevar, así no solo dejaras huella en sus vidas, sino en las de sus familias, el país y el mundo en general.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,



Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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