viernes, 27 de julio de 2018

Lo Que No Dicen Tus Palabras






Si los seres humanos pudiéramos entender que, abrir la boca y emitir sonidos no es comunicarnos, mejoraríamos enormemente el intercambio de ideas e información con los demás, haríamos énfasis para hacerlo de manera adecuada y en el momento oportuno, pero adicionalmente a esto, sumaríamos otros elementos fundamentales para transmitir lo que realmente deseamos comunicar. Para hacerlo más fácil de entender, te lo explicaré con el ejemplo de mi perrita llamada Mía, y que es una bella Bullterrier de 4 años, que por obvias razones no puede hablar, pero se comunica conmigo al menar la cola para demostrarme que está feliz, me mueve las manos con su trompita para que la consienta, me manifiesta su amor con sus besos inacabables o me demuestra la ternura cuando me mira fijamente.


Con base en lo anterior, recuerda que no solo te comunicas con lenguaje verbal, y que dicha comunicación no es unidireccional, por eso aprende el primero de los parámetros para saber hablar, y es el saber escuchar. Entonces necesitas entender que, para hacerlo de la manera adecuada, su lineamiento debería estar trazado en entender y no solo para responder, que hay una diferencia gigante entre el debate y la pelea, que pensar distinto no te hace ni más listo o más tonto, que tu interlocutor, simplemente porque vos u otra persona lo dice.


Después de interiorizar completamente el anterior mandamiento a tu día a día, el paso estratégico, maravilloso e infaltable a seguir, será el de la incorporación de la coherencia, con eso podrás entre muchas cosas, enseñar con el ejemplo, tener una equidad y tranquilidad en tu vida, sumar liderazgo a la percepción que tiene el entorno de vos, así mismo, anexar credibilidad y autenticidad a todo lo que hagas.


Bien manejados los dos ítems anteriores, podrás empezar a desarrollar las bases sólidas para tener una comunicación no verbal, es decir la que brindas con tus gestos, posturas, tics nerviosos, miradas, movimiento de las manos, entre muchos otros. ¿Cuántas veces no te pasó que llegas a un sitio y te dicen buenos días con una cara de amargura absoluta? Te hablan si mirarte a los ojos, o peor aún, las personas que hablan con los demás, pero no despegan su mirada de la pantalla de su teléfono móvil, ¿Bastantes cierto? Bueno, afortunadamente este lenguaje no verbal es en la mayoría de los casos es positivo, por eso nos seduce una mirada tierna o la extensión de una mano en referencia a poder contar con la ayuda de alguien, la postura del cuerpo indicando que estamos contando con la total atención, un abrazo de verdad, de esos que sentimos que nos recargan hasta el alma o un saludo fraterno que nos hace sentir demasiado confortables y seguros. No podríamos por nada del mundo dejar por fuera la sonrisa, esa que es pilar fundamental de la empatía de los seres humanos y que es la llave maestra para ingresar en la mayoría de los sitios que anhelamos acceder. Debes tener claro que dicha sonrisa no nace en los 12 músculos faciales que permiten su operatividad, sino que debe tener su origen en el alma, debe ser noble, pura, integra, honesta y en conexión con el brillo de tus ojos.


Dale buen uso a tus manos al hablar, ellas son aliadas estratégicas para enfatizar en el momento justo cuando querés darle más relevancia a los que comunicas en ese preciso instante, no importa si tenés un solo interlocutor al frente, o estas arriba de un escenario con ciento de miles de espectadores aprendiendo de vos.


Para ir cerrando, recuerda hablar de manera positiva, no por el cosmos, los chacras, las declaraciones de poder, ni nada que se le parezca, sino porque esto aporta también a la empatía. Las únicas personas que les gustan las personas negativas o corrosivas, son las que se asemejan a ellas y por suerte son muy pocos. Eso no quiere decir que no seas crítico, lo que te invito a hacer es que afrontes situaciones de la vida, de una manera respetuosa y diferente, a veces no es lo que se dice, sino como se dice. Entonces habla de ¿Y si lo intentamos de otra manera? En lugar decir, eso no sirve; ¡podría ser más lindo! En lugar de usar una expresión que suene peyorativa, por solo mencionar dos ejemplos. Recuerda que para ser crítico, debes ser proveedor de soluciones, sino no sirve para nada, y terminarías en el grupo que mencioné en el inicio de este párrafo y que adicional a lo antes expresado, se caracterizan por tener un problema a cada solución.


Finalmente, habla con el corazón y partiendo desde el amor, tomándote ese espacio o ese aire en momentos de furia o descontrol. Recuerda que ser perfectos, no depende de nosotros, lo que si depende, es poder ir día a día encontrando nuestra mejor versión, en el bien propio y el de las personas que nos rodean. De hacerlo así, terminaras siendo un referente, una persona que inspira y una marca personal que habla con sus palabras, sus actos y dejando ese legado soñado.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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