viernes, 10 de agosto de 2018

Millennials En Las Organizaciones ¿Un Problema?






Me resulta bastante particular y paradójico ver, como algunas organizaciones están tomando la llegada de los Millennials. Los reciben como toda una amenaza o una suerte de tragedia. Capaz que esto está sucediendo porque, generaciones anteriores, no estaban preparadas para un cambio tan radical de ver la vida y el trabajo, de entender que los dos deben ir en sinergia y ser aporte, no castigo.


Lo primero que deben entender las personas de otras generaciones que están dentro de dichas organizaciones, es que, los Millennials no son una generación de tontos con Smartphone, insatisfechos, de baja autoestima o poca tolerancia a la frustración, tampoco un grupo de vagos, como alguna vez me escribió un decano de universidad en Colombia, cuando abordé el tema por primera vez, un par de años atrás. Mucho menos creer que son unas personas irresponsables que a la primera dificultad salen corriendo por inconstantes. Paso siguiente, debería radicar en tener muy en claro que, cuando empiezas una relación basada en los prejuicios, la misma está condenada al fracaso. De igual forma no podemos pensar basados en lo anterior que, las personas que ya están en la organización de la generación X o Baby Boomers, son obsoletas y que deberían ser retiradas, simplemente es ver esta situación, como toda una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Para poder interiorizar mejor la situación podemos pensar en los hijos; por ejemplo, yo recuerdo que cuando les decía a mis padres ¿Por qué no puedo salir? Bastaba simplemente que me dijeran ¡Porque no! Para que el tema estuviese claudurado; ahora hay que hacer toda una exposición de razones para que ellos sepan la sustentación de la determinación. ¿Son malos los niños de hoy? ¡No! Simplemente vienen con otra connotación de la vida, y eso mismo es lo que pasa dentro de las compañías. Finalmente, no pretendas atarlos únicamente con el dinero o con el sueño de la pensión; trampa con la que fueron abusadas las otras generaciones, porque no te van a seguir y los vas a perder, ve más allá, toca sus vidas y deja que, al hacerlo, ellos también puedan dejar su impronta para todas las personas que están y las que van a llegar, eso es trascender, generar valor y por ende, esto es innovación real.


En otro momento había escrito acerca de un tema similar, le llamé “Hagas LoQue Hagas, Igual se Van a Ir”, y con base en esto y la experiencia del día a día, quiero dejarte algunos consejos básicos que te servirán para proyectar mejor todo el proceso de entendimiento e interacción con los Millennials, que para el 2021, se calcula que serán el 75% de la población laboral en el mundo:


Empieza por cambiar el concepto de cubrir vacantes, por el de atraer talento, y al tenerlo, cuídalo, inspíralo, escúchalo y empodéralo, en el día a día, no de la noche a la mañana. Al haberlo conseguido, evoluciona atrayendo este talento de una manera diferente, por intermedio de tus redes sociales (Linkedin la mejor opción), con juegos on line, cenas de conocimiento mutuo, vídeos donde muestren que les inspira en la vida y cómo eso podría impactar positivamente al mundo en el que vivimos, por mencionar unos pocos, de la gran inmensa posibilidad de opciones que puedes generar. Deja en el baúl de los recuerdos, la contratación basadas en los diplomas universitarios, el promedio de notas, que esto no te asegura nada; deja de excusarte en cumplir normas de calidad, que de eso, el 90% del mundo ya no le cree o no lo usa, o es que vos miras que norma de calidad tiene Uber, Booking, Airbnb, Amazon, Best Buy, ¡No! Simplemente crees en el comentario que hacen millones de usuarios imparciales que cuentan con honestidad lo que ha sido su experiencia. Recuerda una vez más, vivimos en un mundo que ya piensa distinto, ¿mejor o peor? No lo sé, simplemente se hacen las cosas de manera bastante diferente. De igual forma clausura los Wartegg, IPV, visitas domiciliarias y polígrafos, porque si querés personas de este siglo, no pedís seguir haciendo cosas del siglo pasado.


Al haber atraído el talento correcto, habré tu mente para escuchar a todos en la organización, la única premisa que les vas a colocar es que no te traigan problemas, que te traigan soluciones, mejoras, crecimientos. Hacerlo de esta manera hará que tus ejecutivos se sientan escuchados, sean más participativos y se alejen del mundo de los lamentos. Haz trabajo que implique la conexión y conocimiento de diversas áreas, buscando siempre armar parejas de trabajo de edades totalmente opuestas, vas a ver que las cosas que al principio pintan como un estrés y un descontrol, al final terminarán siendo grandes anécdotas por historias de vida y el crecimiento de los seres humanos. Con base en lo anterior, cumplirás la premisa fundamental de “Mejores Personas, Son Mejores Ejecutivos”; eso te dará un impacto laboral, social, nacional y en el futuro hasta mundial.


Olvídate de la obsoleta “motivación”, ya que con esta generación va a ser menos efectiva que nada, porque de seguir haciéndolo como se gestionaba en el pasado, les invitaras a gritar una tarde, pero a estar callados el resto del año, a lo mejor para lo único que vuelven a abrir la boca, sea para decirte: me aburrí de estar acá, y me voy para otra compañía. Céntrate mejor, en crear planes estructurados que sean medibles, que liguen los sueños de las personas, con los objetivos estratégicos de la organización, siempre con la constante visión de tener el equilibrio entre la vida y el trabajo, esto nos permitirá mitigar el daño psicosocial que se ha generado para muchas personas y que es el caldo de cultivo de la depresión, las enfermedades físicas y las terribles tasas crecientes de violencia o suicidio.


Para cerrar, quiero que pienses por favor que, manejar un auto básico puede ser muy fácil, pero hacerlo con un Ferrari, no lo será tan así. Entonces date la posibilidad de abrir la mente, desaprender para volver a aprender, eso mantiene sano y activo el cerebro; es un valor agregado y de prevención a enfermedades degenerativas, engrandece el alma y construye tejido social, semilla de la equidad social y la paz que tan de moda esta. Con base en lo anterior ¿Seguimos viendo a la Ferrari desde afuera y haciéndole críticas o nos animamos a subirnos y disfrutar de toda su potencia?


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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