viernes, 22 de febrero de 2019

Manual Para El Camino De Tu Marca Personal





Si hablamos que queremos andar un camino, es obligatorio, antes que nada, saber que, debe primero haber definido un destino, y ahí creo que radica el primer error de nuestros padres o familiares que, cuando somos chicos, nos recalcan hasta el cansancio en la mayoría de los casos la típica frase de “Ve siempre por el camino correcto”. Pero ¿Y cómo saber cuál es dicho trazado? Porque pareciera a simple vista que es muy fácil de encontrar, elegir y mantener el rumbo, cuando en la realidad, es totalmente lo contrario, por la infinita cantidad de posibilidades que nos presenta la vida, y donde el camino que te sirvió a vos, no tiene porque obligatoriamente servirme a mí, o de igual forma, el sendero que no fue funcional a otra persona, no quiere decir que sea el errado para mí o para vos. Con base en lo anterior es de vital importancia saber que, es tan o más importante aún el conocer, cuál no es la dirección indicada, porque de hacerlo de manera correcta y por descarte, estaremos cuando menos lo pensemos, en el trayecto perfecto, que habrá de conducirnos al destino anhelado.


Entonces no es un tema de modo sino de forma, donde, antes que nada, hay que tener una muy concienzuda, definición del destino u objetivo final de nuestro viaje por la vida, y para encontrarle hay que empezar si o si, por conocer de qué estamos hechos y con eso de lo que estamos hechos, como podemos llevarnos al máximo nivel, lo que nos permitirá definir nuestro propósito de vida y como valor agregado tendrás el objetivo, de donde deberías llegar para sentir tu realización personal. Entonces deberías por empezar por el principio, y este no puede ser otro que, el sentir un estado de insatisfacción que, es muy diferente a ser desagradecidos, depresivos o inconformes con lo que Dios o la vida nos dio, sino que por el contrario la visión debe centrarse en no ser estacionales y siempre querer ir un nivel más arriba. Este nivel de insatisfacción o de búsqueda de respuestas, se debe convertir en un deseo, y este sentimiento de gestionarlo de la manera correcta, te debe ayudar a liberarte del miedo, de las creencias, de las habladurías y de corrosivo miedo a equivocarte, y que es como un cáncer invasivo que de no dar el tratamiento correcto y en los tiempos indicados, terminará por robarte tu vida, ya que estar vivo va más allá de respirar y tener ritmo cardiaco. Finalmente, este deseo te debe llevar a la acción, y esta acción vendrá como lo dije al inicio de este blog, a la búsqueda de tu esencia que podrías construir de la mano de La Matriz De Los Seis Campos y que debe estar complementada por unas acciones adicionales que le darán esos toques mágicos para generar esa propuesta de valor que te haga único e irrepetible.


Como acto seguido y que será absolutamente estratégico para entender las situaciones del día a día, para no hacer del dolor, nuestro proyecto de vida y para no sacar excusas que nos impidan afrontar los retos o asumir los dones que nos han sido regalados, para nuestro paso por este mundo; vendrá el convertir tu vida en resiliente que, de la mano del carácter, te harán dócil, pero no débil; y fuerte, más violento en tus reacciones con todo lo que te rodea.


Muy de la mano del ítem anterior, estará en el usar la fuerza de situaciones aparentemente negativas en la dirección correcta, que terminaran siendo grandes fortalezas. Para tu fácil entendimiento te lo explico hablando en primera persona y confesándote que soy una persona ansiosa, que en su momento por esta causa había dejado de disfrutar y aprovechar situaciones de la vida que adoraba como estar en un avión y disfrutar del placer de volar, simplemente porque si estaba sentado en espera del despegue, ya quería estar sobre la pista, y al estar en ella, ya quería estar en el aire, pero ni bien estaba levantando vuelo, con la potencia a full y los flaps en su máxima expresión, el deseo era el de poder estar esperando la aproximación a pista para poder aterrizar. Sé que suena medio loco, pero es real, y si lo comparamos con muchas más cosas de la vida, tiene millones de similitudes con sucesos que te deben pasar a diario y que, si no les damos el manejo indicado, son terriblemente nocivos. Prueba de ello en mi caso, llegó a tal punto de sufrir de ataques de ansiedad, no solo por volar, sino por no ver los resultados que esperaba en mi carrera de consultor de marca personal, y no saben la locura que son dichos episodios, empiezan con un desfallecimiento, acto seguido con una hiperventilación, sudoración, dificultad respiratoria, molestia del brazo izquierdo y presión en el pecho… si, tenés razón, muy similar a un ataque cardiaco. Hoy en día, disfruto de mi trabajo de las altas y las bajas, de los groseros que no tiene idea del profesionalismo que hay en mí, pero presumen saber más que yo, y de miles de cosas más que no vienen al caso, pero que si me dejan enseñanzas. De igual forma, disfruto de vivir en un avión y lo mejor de todo, de cambiar esa nociva ansiedad, por disciplina y más pasión para llegar más rápido, pero sin apuros a donde hoy no tengo la menor duda que voy a llegar, y que como siempre digo, nos permitirá hacer historia.


Permítete al principio de tu proyecto, ser un poco terco y no escuchar todo lo que dice el entorno, solo toma 2, 3 o 4 personas que sean de tu total confianza y tenga la capacidad cognitiva y profesional de entender lo que haces, para que te den retroalimentación y posibles cambios que podrías hacer o de situaciones que no te estás dando cuenta. Esto ligado al ítem anterior, te harán crecer aún más en constancia y fe en tu proyecto de marca personal. Recuerda siempre que, el primero y más importante fan de tu marca personal, sos vos mismo, de no ser así, terminaras siendo una marioneta que está dispuesta a ser exhibida al mejor postor del mercado.


Colocar la palabra innovación en tu proyecto, copy, publicaciones o promesa de venta; no te hace innovador, se realmente diferente y construye esta diferencia a partir de una construcción profunda, autentica, emocional, ética de tu propuesta de valor. Piensa que la diferencia no la hacen tus títulos universitarios, los cargos que desempeñaste, o un brief hipercreativo; lo hacen realmente tu actitud, aptitud, la vocación de servicio y la prioridad que le quieras dar en el momento de la vida que te contactan. Por eso dicha propuesta de valor, misión y visión de tu marca personal, deben estar en contante revisión, evaluación y mejoramiento continuo, para que tus emociones no hablen un idioma diferente a lo que dicen tus redes sociales, portfolio, conferencias o cualquier actividad comercial o de interacción que se le parezca.


Céntrate en tu camino y deja de mirar el camino por donde otros transitan, ya que eso siempre termina contaminándose de anti valores como la envidia y el resentimiento, materia prima de la frustración y gestor de las peores decisiones de tu vida. Recuerda que, en los inicios vas a tener que ser un poco egocéntrico, no por el ego tonto, sino para ser mejor, y acto seguido poder ayudar de manera más eficiente a los demás. Piensa por un instante, para qué te serviría lanzarte al agua a salvar a alguien que se lo está llevando un rio, si le tenés terror al agua y obvio no sabes nadar; es mejor que primero venzas el miedo, te hagas dueño con el conocimiento de la situación y acto seguido te animes a ayudar, como plus de esta ayuda, permitirte inspirar a muchos más a seguir tu ejemplo. De esta forma funciona realmente bien, de la otra, tendríamos dos personas ahogadas. Esto aplica mucho para la gente que se dedica al coaching, el PNL y cuanta tendencia de moda que se oferta por el mundo, donde quieren arreglar tu vida, pero no han podido antes arreglar la propia.


Finalmente, date la oportunidad de errar y de caerte las veces que sean necesarias, a veces la vida te golpea con un ladrillo, no para matarte, sino para que te des cuenta de lo que estás hecho. Deja de pensar en el qué dirán, en que se burlarán, en el que harás sufrir o les fallaras a los que te aman, que si de verdad quieres verlos sufrir, termina haciendo lo que te obliga el mundo, se parte del conformismo y vive una vida pasiva y sin rumbo, mastica la frustración en el día a día en tu aparente silencio y sometimiento, eso si los hará sufrir de verdad. Capaz que verte caer y levantarte, te hará que te vean como ese súper héroe de carne y hueso que tienen en la casa, en exclusividad y con un corazón lleno de amor para compartir con ellos. Comprobaras que Superman, Batman, el resto de los Avengers, querrán y soñarán algún día ser como vos. Tu poder mágico para que esto ocurra, lo encontraras en la pasión, de la que ya he hablado en múltiples ocasiones y que, por eso mismo, hoy no quiero extenderme más.


Recuerda que estar en un camino no indica que tengas un rumbo, que así tengamos ese rumbo, nosotros definimos si queremos construir una autopista o una callecita de herradura, cada quien lo debe definir y sentirse bien con esa decisión, ya que no existe una verdad absoluta y siempre quedara al libre albedrio.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,



Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
Facebook: /HectorJimenez.net
Youtube: MarcaHectorJimenez
@sowhatcolombia

viernes, 15 de febrero de 2019

¿Y Vos Qué Necesitas?






Muchas veces escuchamos la expresión – este mundo está perdido… - y yo en realidad, tengo un concepto un poco diferente a esa manera de ver la vida en nuestros tiempos, y es lo que hoy te quiero comunicar, intentar transmitir un mensaje que aporte más a tu vida y porque no, conseguir que paso a paso, veamos realmente el panorama que tenemos y no solo creamos en lo que otros nos cuentan de cómo supuestamente esta la realidad.


Yo creo que no esta tan perdido, porque existen personas como vos, que me estás leyendo y que lo hacen porque buscan herramientas para crecer, hacer mejor las cosas y dejar huella en el mundo, de igual forma, existen otras similares a vos, así mismo, existen nuevas generaciones como los Millennials que, por más que se hable muy mal de ellos, de a poco se abren un lugar diferente en nuestra historia y que por suerte el dinero, no es el único sueño y razón de ser de su paso por la vida, o el vale todo, es el manual a usar frente a los demás.


Pero ¿Qué podemos hacer para que esto cambie de manera más evidente? Y la respuesta no puede ser otra que empezar a cambiar nosotros mismos, ya que siempre debemos empezar haciendo las cosas que dependen de nosotros para así influir en las que dependen de los demás, deberíamos de dejar de pensar tan individualmente y hacer de forma grupal, colocándome en los zapatos de los otros y pensando en cada actuar de la vida ¿Y si me hacen esto a mí cómo me sentiría?  Para que tomes decisiones más asertivas.


Debemos dejar de ser pasivos, a ser activos y esto es realmente prioritario, o cuantas veces no vemos a alguien que requiere de una ayuda urgente por un accidente, porque sufrió un quebranto grave de salud o está siendo víctima de una agresión, un robo o lo que se le parezca, y lo único que hacen las personas que se encuentran cerca es, sacar su teléfono móvil para grabar la situación, y con la velocidad de la luz, lo suben a sus redes sociales, con el único fin de lograr ese tan anhelado millón de “Me gusta”. Esto también aplicará para quienes hacen beneficencia de vitrina, entonces andan más preocupado porque sus redes sociales, los medios de comunicación y el mundo en general, se enteren de cuanta mediana obra de bondad hacen, que de verdad, entregar lo mejor que puedan dar y ser coherente en la conexión con su corazón a la hora de hacerlo. Es mejor ayudar en silencio para que esto haga vibrar el alma y no solo activar tu Facebook, Twitter, YouTube o Instagram.


Anímate a salir a partir de hoy a regalarle al mundo lo mejor que tenés y te aseguro que no es lo económico, sino que por el contrario será lo que tiene valor y no precio, como, por ejemplo, tu sonrisa, que iluminará el camino de otras personas; tu tiempo para escuchar a quien lo necesite, que le hará sentir valorado y descargado de cualquier peso innecesario que este cargando en su vida; un abrazo, que proporcione calor humano y buena energía para revitalizar al que se siente derrotado; una idea que despierte una acción o un proyecto; a mí me pasó esta semana con una gran amiga llamada Martha Gómez, a quien dedico este blog, quien me envió una nota de WhatsApp muy linda y donde me aconsejaba escribir sobre lo que hoy me permites compartir con vos. Haz del conocimiento y la inteligencia, una semilla, la cual se debe llevar a sembrar en terrenos fértiles, brindar los cuidados respectivos para obtener la mejor cosecha.


En temas de fe y espiritualidad, también fomentemos un cambio radical que permita que, las huellas que dejemos se queden en los actos hacia las personas que nos rodean y no simplemente en las marcas de las rodillas por el millón de rosarios que rezamos a diario, ya que para nada servirá que te pases toda la vida orando en un templo, sino salís a aplicar las enseñanzas de la Biblia, Coran, Canon Pali, Rig Veda, o escrito que se le parezca. Siempre he sido del concepto de pensar que, nunca tuve problemas con Dios, solo con algunos miembros de su club de fans, situación que me ha servido para no convertir a simples mortales en dioses de barro, que manipulan y juegan con la fe o las necesidades de las personas que confían en ellos.


Quiero confesarte que, amo mi trabajo de consultor de marca personal, con todas las fuerzas de mi vida, mi alma y mi corazón, porque este trabajo me permite tocar la vida de las personas, ayudar a quitar espinas que le hacen doler la existencia, a retirar piedras que dichas personas lanzan a su propio andar y que en algún momento harán que puedas caer y no te animes a volver a levantarte para seguir adelante. La marca personal para mí no es un trabajo, es una vocación porque con esta herramienta ayudo a construir mejores personas que serán mejores miembros de sociedad y no marionetas perfectas a disposición de un sistema obsoleto, cerrado y necrótico.


Finalmente, haz algo que recomiendo en mi conferencia de “La Felicidad – 10 Pasos Para Conseguirla”, en su etapa número 8, y que no es nada diferente a ser buena onda porque sí; haciendo lo que nos enseñaron de – Hacer el bien sin mirar a quien – dejemos de pensar en los beneficios personales y empecemos a hacerlo en los colectivos. Como acto seguido, sería maravilloso que adoptaras la pregunta que le da el nombre a este escrito y que recita ¿Y vos qué necesitas? Hazlo al menos tres veces al día, verás los resultados tan hermosos que te vas a encontrar y lo mejor de todo, pensando en la magia de la equidad que tenemos en el universo, verás que el día que más lo necesites y más oscuro veas tu panorama, alguien se va acercar a vos diciendo simplemente ¿Y vos qué necesitas?



Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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viernes, 1 de febrero de 2019

¿Por Qué No Conseguimos Nuestras Metas?





Cuantas veces te pusiste a pensar por qué no obtienes tus metas, o por qué, gente cercana a vos, tampoco lo puede hacer, aun sabiendo que tienen talento, que realizan acciones para que las cosas se puedan dar y aparentemente están conectados en pos de algo; pero ni de esa forma, se ven los resultados por ninguna parte. Por ende, son más las insatisfacciones, los malestares, los desengaños, las frustraciones que, las alegrías y las satisfacciones. Entonces ¿Qué pasa Héctor? Estarás preguntándote y sin la menor duda de poder equivocarme, en el 90% de los casos, la respuesta o las respuestas, las vas a encontrar en alguno de los siguientes ítems que te voy a compartir:


-      El miedo: en esta particular manera que nos han direccionado los medios, la publicidad, nuestros antecesores, entre otros; de vivir la vida, de manera que pareciera que, es todo un pecado mortal el experimentar sentimientos y peor aún demostrarlos. Entonces, es fatal reconocer que estamos nerviosos, que lloramos, porque nos hace ver débiles; exteriorizar el amor por alguien, porque de pronto se aprovechan y nos rompen el corazón; cuando esto podría ser toda una oportunidad para volver a construirlo en una mejor versión. No iniciamos un emprendimiento por el simple hecho de poder fracasar y permitir que se burlen de nosotros o causar una desilusión aparente a quienes nos quieren. En otras ocasiones nos mantenemos en un trabajo que nos atormenta, por el precepto barato y en desuso que recita que, más vale malo conocido que, bueno por conocer. Todos los ejemplos anteriormente mencionados y que podrían ser miles y miles más, van de la mano del miedo, que es tan corrosivo que terminamos – sintiendo miedo de sentir miedo – como lo explica de manera magistral Viktor E. Frankl, en su libro “Psicoterapia y Humanismo ¿Tiene sentido la vida?”, en el capítulo donde profundiza el aprendizaje hacia la -Intención Paradójica-. Te comparto una frase que marco mi vida y que fue regalo de mi padre espiritual, Fray Ramiro acosta y que se resume en: “El miedo es tan cobarde que, cuando lo enfrentas, este sale corriendo”.


-      Administración del tiempo: “la falta de tiempo”, es una de las dos excusas más habituales que usamos los seres humanos para justificar aplazar o no salir en la búsqueda de nuestros sueños y se empezó a enraizar en nuestras vidas, desde que nos vendieron la falacia, según la cual, las personas que dicen ser ocupadas, son sinónimo de personas importantes y prestantes. Resultado de lo anterior empezamos a procrastinar, a darle prioridad a cosas que no lo requieren, a convertirnos en entes que realizan acciones y no proyectos, a ser burócratas y vivir del síndrome de la reunionitis, a pensar a cada instante que colocar en redes sociales para ser la envidia de todos, cuando no le importa a nadie (Duro pero real). Hoy, los Smartphone, que no son el problema, sino el mal uso que les damos, contribuyen a la disminución del tiempo necesario, por eso te aconsejo revisar, sí tienes IPhone, tu tiempo en pantalla, o si es Android a usar aplicaciones cómo Freedom, Offtime, Stay Focused o Apagon, que te informarán o restringirán los espacios de interacción para que aprendas a auto regularte, y ese tiempo que te quedará libre, lo uses de la manera indicada en lo que requieren tus proyectos.


-      Administración de recursos: en el ítem anterior, te había dado una de las dos mejores excusas para no hacer realidad tus sueños y ahora es el turno de la segunda, y no es otra que, la falta de dinero, como si todo se resolviera con esto papel. Recuerda que, las ideas producen dinero, pero el dinero no produce ideas. Entonces enfócate en lo que tenés y no en lo que te falta, busca aliados estratégicos, otros emprendedores y hagan trabajo colaborativo, participa de ayuda filantrópica, esto te permitirá darle valor a lo que tenés y empezaras a dejar legado, en tu paso por este mundo.


-      Creencias que no suman: y menos multiplican, entonces restan y dividen. Muchas de ellas las tomamos en la niñez y la adolescencia y algunas pocas más, al entrar a la adultez; y son la causa de las dudas que, si le sumamos el primer ítem, el del miedo, vas a tener el mejor coctel molotov para hacer añicos los sueños y tus anhelos, capaz que más que merecidos, pero que por lo anterior y la falta de decisión de las personas, se termina enquistando en nuestras vidas y enfermando nuestro existir. Por eso mismo, deja de creer en pócimas mágicas o alineaciones planetarias, que el mejor talismán que hará que tu vida se mueva, será tu disciplina, el mejor símbolo de suerte será Dios, si lo miras de manera coherente y no simplemente de religiosidad de vitrina y la alineación cósmica perfecta, estará en tu carácter, para saber decir no, cuando se requiera y para sumar resiliencia en los momentos de duda o dolor.



Para finalizar recuerda que, siempre nos dijeron mentiras con la frase… “solo se vive una vez”; la verdad es que se muere una sola vez, pero vivir lo puedes hacer a diario, así que anímate, inspírate y cambia para que pases de respirar por el planeta a vivir en plenitud con cada don y bendición que la vida te ha regalado, esto te permitirá conseguir tus metas y la sumatoria de estas te permitirá llegar a tu objetivo propuesto.


Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.


De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,



Héctor Jiménez Rodríguez
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