Si hablamos que queremos andar un camino, es obligatorio, antes que nada, saber que, debe primero haber definido un destino, y ahí creo que radica el primer error de nuestros padres o familiares que, cuando somos chicos, nos recalcan hasta el cansancio en la mayoría de los casos la típica frase de “Ve siempre por el camino correcto”. Pero ¿Y cómo saber cuál es dicho trazado? Porque pareciera a simple vista que es muy fácil de encontrar, elegir y mantener el rumbo, cuando en la realidad, es totalmente lo contrario, por la infinita cantidad de posibilidades que nos presenta la vida, y donde el camino que te sirvió a vos, no tiene porque obligatoriamente servirme a mí, o de igual forma, el sendero que no fue funcional a otra persona, no quiere decir que sea el errado para mí o para vos. Con base en lo anterior es de vital importancia saber que, es tan o más importante aún el conocer, cuál no es la dirección indicada, porque de hacerlo de manera correcta y por descarte, estaremos cuando menos lo pensemos, en el trayecto perfecto, que habrá de conducirnos al destino anhelado.

Entonces no es un tema de modo sino de forma, donde, antes que nada, hay que tener una muy concienzuda, definición del destino u objetivo final de nuestro viaje por la vida, y para encontrarle hay que empezar si o si, por conocer de qué estamos hechos y con eso de lo que estamos hechos, como podemos llevarnos al máximo nivel, lo que nos permitirá definir nuestro propósito de vida y como valor agregado tendrás el objetivo, de donde deberías llegar para sentir tu realización personal. Entonces deberías por empezar por el principio, y este no puede ser otro que, el sentir un estado de insatisfacción que, es muy diferente a ser desagradecidos, depresivos o inconformes con lo que Dios o la vida nos dio, sino que por el contrario la visión debe centrarse en no ser estacionales y siempre querer ir un nivel más arriba. Este nivel de insatisfacción o de búsqueda de respuestas, se debe convertir en un deseo, y este sentimiento de gestionarlo de la manera correcta, te debe ayudar a liberarte del miedo, de las creencias, de las habladurías y de corrosivo miedo a equivocarte, y que es como un cáncer invasivo que de no dar el tratamiento correcto y en los tiempos indicados, terminará por robarte tu vida, ya que estar vivo va más allá de respirar y tener ritmo cardiaco. Finalmente, este deseo te debe llevar a la acción, y esta acción vendrá como lo dije al inicio de este blog, a la búsqueda de tu esencia que podrías construir de la mano de La Matriz De Los Seis Campos y que debe estar complementada por unas acciones adicionales que le darán esos toques mágicos para generar esa propuesta de valor que te haga único e irrepetible.

Como acto seguido y que será absolutamente estratégico para entender las situaciones del día a día, para no hacer del dolor, nuestro proyecto de vida y para no sacar excusas que nos impidan afrontar los retos o asumir los dones que nos han sido regalados, para nuestro paso por este mundo; vendrá el convertir tu vida en resiliente que, de la mano del carácter, te harán dócil, pero no débil; y fuerte, más violento en tus reacciones con todo lo que te rodea.

Muy de la mano del ítem anterior, estará en el usar la fuerza de situaciones aparentemente negativas en la dirección correcta, que terminaran siendo grandes fortalezas. Para tu fácil entendimiento te lo explico hablando en primera persona y confesándote que soy una persona ansiosa, que en su momento por esta causa había dejado de disfrutar y aprovechar situaciones de la vida que adoraba como estar en un avión y disfrutar del placer de volar, simplemente porque si estaba sentado en espera del despegue, ya quería estar sobre la pista, y al estar en ella, ya quería estar en el aire, pero ni bien estaba levantando vuelo, con la potencia a full y los flaps en su máxima expresión, el deseo era el de poder estar esperando la aproximación a pista para poder aterrizar. Sé que suena medio loco, pero es real, y si lo comparamos con muchas más cosas de la vida, tiene millones de similitudes con sucesos que te deben pasar a diario y que, si no les damos el manejo indicado, son terriblemente nocivos. Prueba de ello en mi caso, llegó a tal punto de sufrir de ataques de ansiedad, no solo por volar, sino por no ver los resultados que esperaba en mi carrera de consultor de marca personal, y no saben la locura que son dichos episodios, empiezan con un desfallecimiento, acto seguido con una hiperventilación, sudoración, dificultad respiratoria, molestia del brazo izquierdo y presión en el pecho… si, tenés razón, muy similar a un ataque cardiaco. Hoy en día, disfruto de mi trabajo de las altas y las bajas, de los groseros que no tiene idea del profesionalismo que hay en mí, pero presumen saber más que yo, y de miles de cosas más que no vienen al caso, pero que si me dejan enseñanzas. De igual forma, disfruto de vivir en un avión y lo mejor de todo, de cambiar esa nociva ansiedad, por disciplina y más pasión para llegar más rápido, pero sin apuros a donde hoy no tengo la menor duda que voy a llegar, y que como siempre digo, nos permitirá hacer historia.

Permítete al principio de tu proyecto, ser un poco terco y no escuchar todo lo que dice el entorno, solo toma 2, 3 o 4 personas que sean de tu total confianza y tenga la capacidad cognitiva y profesional de entender lo que haces, para que te den retroalimentación y posibles cambios que podrías hacer o de situaciones que no te estás dando cuenta. Esto ligado al ítem anterior, te harán crecer aún más en constancia y fe en tu proyecto de marca personal. Recuerda siempre que, el primero y más importante fan de tu marca personal, sos vos mismo, de no ser así, terminaras siendo una marioneta que está dispuesta a ser exhibida al mejor postor del mercado.

Colocar la palabra innovación en tu proyecto, copy, publicaciones o promesa de venta; no te hace innovador, se realmente diferente y construye esta diferencia a partir de una construcción profunda, autentica, emocional, ética de tu propuesta de valor. Piensa que la diferencia no la hacen tus títulos universitarios, los cargos que desempeñaste, o un brief hipercreativo; lo hacen realmente tu actitud, aptitud, la vocación de servicio y la prioridad que le quieras dar en el momento de la vida que te contactan. Por eso dicha propuesta de valor, misión y visión de tu marca personal, deben estar en contante revisión, evaluación y mejoramiento continuo, para que tus emociones no hablen un idioma diferente a lo que dicen tus redes sociales, portfolio, conferencias o cualquier actividad comercial o de interacción que se le parezca.

Céntrate en tu camino y deja de mirar el camino por donde otros transitan, ya que eso siempre termina contaminándose de anti valores como la envidia y el resentimiento, materia prima de la frustración y gestor de las peores decisiones de tu vida. Recuerda que, en los inicios vas a tener que ser un poco egocéntrico, no por el ego tonto, sino para ser mejor, y acto seguido poder ayudar de manera más eficiente a los demás. Piensa por un instante, para qué te serviría lanzarte al agua a salvar a alguien que se lo está llevando un rio, si le tenés terror al agua y obvio no sabes nadar; es mejor que primero venzas el miedo, te hagas dueño con el conocimiento de la situación y acto seguido te animes a ayudar, como plus de esta ayuda, permitirte inspirar a muchos más a seguir tu ejemplo. De esta forma funciona realmente bien, de la otra, tendríamos dos personas ahogadas. Esto aplica mucho para la gente que se dedica al coaching, el PNL y cuanta tendencia de moda que se oferta por el mundo, donde quieren arreglar tu vida, pero no han podido antes arreglar la propia.

Finalmente, date la oportunidad de errar y de caerte las veces que sean necesarias, a veces la vida te golpea con un ladrillo, no para matarte, sino para que te des cuenta de lo que estás hecho. Deja de pensar en el qué dirán, en que se burlarán, en el que harás sufrir o les fallaras a los que te aman, que si de verdad quieres verlos sufrir, termina haciendo lo que te obliga el mundo, se parte del conformismo y vive una vida pasiva y sin rumbo, mastica la frustración en el día a día en tu aparente silencio y sometimiento, eso si los hará sufrir de verdad. Capaz que verte caer y levantarte, te hará que te vean como ese súper héroe de carne y hueso que tienen en la casa, en exclusividad y con un corazón lleno de amor para compartir con ellos. Comprobaras que Superman, Batman, el resto de los Avengers, querrán y soñarán algún día ser como vos. Tu poder mágico para que esto ocurra, lo encontraras en la pasión, de la que ya he hablado en múltiples ocasiones y que, por eso mismo, hoy no quiero extenderme más.

Recuerda que estar en un camino no indica que tengas un rumbo, que así tengamos ese rumbo, nosotros definimos si queremos construir una autopista o una callecita de herradura, cada quien lo debe definir y sentirse bien con esa decisión, ya que no existe una verdad absoluta y siempre quedara al libre albedrio.

Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.

De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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@sowhatcolombia

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