Cuantas veces te pusiste a pensar por qué no obtienes tus metas, o por qué, gente cercana a vos, tampoco lo puede hacer, aun sabiendo que tienen talento, que realizan acciones para que las cosas se puedan dar y aparentemente están conectados en pos de algo; pero ni de esa forma, se ven los resultados por ninguna parte. Por ende, son más las insatisfacciones, los malestares, los desengaños, las frustraciones que, las alegrías y las satisfacciones. Entonces ¿Qué pasa Héctor? Estarás preguntándote y sin la menor duda de poder equivocarme, en el 90% de los casos, la respuesta o las respuestas, las vas a encontrar en alguno de los siguientes ítems que te voy a compartir:

      El miedo: en esta particular manera que nos han direccionado los medios, la publicidad, nuestros antecesores, entre otros; de vivir la vida, de manera que pareciera que, es todo un pecado mortal el experimentar sentimientos y peor aún demostrarlos. Entonces, es fatal reconocer que estamos nerviosos, que lloramos, porque nos hace ver débiles; exteriorizar el amor por alguien, porque de pronto se aprovechan y nos rompen el corazón; cuando esto podría ser toda una oportunidad para volver a construirlo en una mejor versión. No iniciamos un emprendimiento por el simple hecho de poder fracasar y permitir que se burlen de nosotros o causar una desilusión aparente a quienes nos quieren. En otras ocasiones nos mantenemos en un trabajo que nos atormenta, por el precepto barato y en desuso que recita que, más vale malo conocido que, bueno por conocer. Todos los ejemplos anteriormente mencionados y que podrían ser miles y miles más, van de la mano del miedo, que es tan corrosivo que terminamos – sintiendo miedo de sentir miedo – como lo explica de manera magistral Viktor E. Frankl, en su libro “Psicoterapia y Humanismo ¿Tiene sentido la vida?”, en el capítulo donde profundiza el aprendizaje hacia la -Intención Paradójica-. Te comparto una frase que marco mi vida y que fue regalo de mi padre espiritual, Fray Ramiro acosta y que se resume en: “El miedo es tan cobarde que, cuando lo enfrentas, este sale corriendo”.


      Administración del tiempo: “la falta de tiempo”, es una de las dos excusas más habituales que usamos los seres humanos para justificar aplazar o no salir en la búsqueda de nuestros sueños y se empezó a enraizar en nuestras vidas, desde que nos vendieron la falacia, según la cual, las personas que dicen ser ocupadas, son sinónimo de personas importantes y prestantes. Resultado de lo anterior empezamos a procrastinar, a darle prioridad a cosas que no lo requieren, a convertirnos en entes que realizan acciones y no proyectos, a ser burócratas y vivir del síndrome de la reunionitis, a pensar a cada instante que colocar en redes sociales para ser la envidia de todos, cuando no le importa a nadie (Duro pero real). Hoy, los Smartphone, que no son el problema, sino el mal uso que les damos, contribuyen a la disminución del tiempo necesario, por eso te aconsejo revisar, sí tienes IPhone, tu tiempo en pantalla, o si es Android a usar aplicaciones cómo Freedom, Offtime, Stay Focused o Apagon, que te informarán o restringirán los espacios de interacción para que aprendas a auto regularte, y ese tiempo que te quedará libre, lo uses de la manera indicada en lo que requieren tus proyectos.

      Administración de recursos: en el ítem anterior, te había dado una de las dos mejores excusas para no hacer realidad tus sueños y ahora es el turno de la segunda, y no es otra que, la falta de dinero, como si todo se resolviera con esto papel. Recuerda que, las ideas producen dinero, pero el dinero no produce ideas. Entonces enfócate en lo que tenés y no en lo que te falta, busca aliados estratégicos, otros emprendedores y hagan trabajo colaborativo, participa de ayuda filantrópica, esto te permitirá darle valor a lo que tenés y empezaras a dejar legado, en tu paso por este mundo.

      Creencias que no suman: y menos multiplican, entonces restan y dividen. Muchas de ellas las tomamos en la niñez y la adolescencia y algunas pocas más, al entrar a la adultez; y son la causa de las dudas que, si le sumamos el primer ítem, el del miedo, vas a tener el mejor coctel molotov para hacer añicos los sueños y tus anhelos, capaz que más que merecidos, pero que por lo anterior y la falta de decisión de las personas, se termina enquistando en nuestras vidas y enfermando nuestro existir. Por eso mismo, deja de creer en pócimas mágicas o alineaciones planetarias, que el mejor talismán que hará que tu vida se mueva, será tu disciplina, el mejor símbolo de suerte será Dios, si lo miras de manera coherente y no simplemente de religiosidad de vitrina y la alineación cósmica perfecta, estará en tu carácter, para saber decir no, cuando se requiera y para sumar resiliencia en los momentos de duda o dolor.


Para finalizar recuerda que, siempre nos dijeron mentiras con la frase… “solo se vive una vez”; la verdad es que se muere una sola vez, pero vivir lo puedes hacer a diario, así que anímate, inspírate y cambia para que pases de respirar por el planeta a vivir en plenitud con cada don y bendición que la vida te ha regalado, esto te permitirá conseguir tus metas y la sumatoria de estas te permitirá llegar a tu objetivo propuesto.
Me interesa mucho tu opinión y que me brindes temas de tú interés; por lo que te invito a escribirnos, a darnos tu punto de vista y a proponernos tópicos para que sean desarrollados por el equipo creativo y de investigación de nuestra organización, al correo mercadeo@sowhat.com.ar.

De esta manera concluye nuestra editorial, la cual no podría cerrarse sin reiterar mi agradecimiento por leerme y darme tus opiniones. Se despide tu amigo,


Héctor Jiménez Rodríguez
@MarcaHectorJR
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@sowhatcolombia

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1 comentario

  1. Estoy de acuerdo totalmente con este articulo, y pienso que una de las cosas cosas que debemos hacer en todos los paises en una reingenieria mental para cambio de creencias negativas o limitantes para romper con ese circulo vicioso.

    Saludos Hector, desde Venezuela

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